Un cuarto de siglo después, los cementerios se desbordan. Igual que la desventura y el fracaso.
Un cuarto de siglo después, los cementerios se desbordan. Igual que la desventura y el fracaso.
“La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos”.
Discurso por el Premio Nobel. Estocolmo, 7 de diciembre de 2010.
Hypermedia Magazine rinde homenaje al periodista cubano Fernando Dámaso (1938-2025).
Se avecina una convulsión en un país cada vez más miserable.
No me extrañaría que el próximo en pisar la Casa Blanca, recibido con una alfombra roja, sea Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.
El diagnóstico fue leucemia mieloide aguda, con una mutación rara llamada inversión del cromosoma 3.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Aunque en la superficie todo parezca seguir su curso, y los periódicos barajen cada semana las fluctuantes prioridades de la “actualidad”, el mundo, tal y como lo conocíamos antes del 24 de febrero de 2022, ha dejado de existir.
¿Qué diferencia el cuerpo decapitado del hijo de Saturno en la obra de Francisco de Goya del cuerpo sin vida de Iván el terrible en la monumental pintura del ruso Ilía Repin? Nada, ambos son víctimas de un poder que encarna su voluntad antropófaga.
Abrir y cerrar las páginas de ‘La puta y el hurón’ (Éditions Fra, 2020) fue, durante un tiempo largo, ritual de desesperanza para mí; es decir, para el país de donde vengo, el que soy y desde el cual la narradora de esta novela tan bien acompaña.
Kirenia Carbonell (La Canela, Holguín, Cuba, 1982) es activista, directora de Relaciones Públicas y fundadora de la Coalición Cubanocanadiense.
El Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente del Caribe Isla Verde suma otro ensayo en la cruzada por la recuperación de capital simbólico de la casta política en el poder, facilitado por la complicidad de organismos y organizaciones internacionales.
La escritora cubanoamericana, graduada de Harvard, desata la polémica por sus controvertidas opiniones sobre el matrimonio.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Las alambradas se instalaron para intentar frenar la llegada masiva de inmigrantes ilegales. La administración de Biden ha estado luchando legalmente por su retirada.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacudió Marruecos, causando más de 600 muertos, centenares de heridos y cuantiosos daños en el centro histórico de Marrakech, lo que supone el temblor más fuerte del país en un siglo.
Un juez de Colorado ha ordenado a Cuba que pague 2590 millones de dólares a los hijos de un empresario, que se suicidó por presiones del Che Guevara, en 1959.
Daniel Álvarez Mateo transcribe una carta que alega recibió de un lector de Hypermedia tras leer su ensayo sobre fetiches, parafilias y sadismos políticos.
Leyendo entrelíneas Palabras a los intelectuales: «al mismo tiempo y de la misma manera que la burocracia política y la sociedad coartan y catonizan a sus miembros, les conceden dosificadamente reconocimientos, es decir mantienen lo censurado dentro del itinerario convivencial, aquilatándolo con ciertos méritos».
Crecí en un medio en el que existía un orden policial con un fuerte basamento en el lenguaje. Y claro, toda política es un asunto lingüístico. Hay un contrato no escrito en el que palabras como democracia y oposición —son solo un par de ejemplos— son denostadas, pertenecen a un afuera.
“Utilizamos nuestro cuerpo para expresarnos pero también lo usamos para ocultar pensamientos, deseos, fantasías”.
El coqueteo como forma de subversión, es también una forma de emancipación de un dominio, en este caso totalitario. El arte cubano y su crítica ha hecho del coqueteo un espacio de comunicación, comunión simbólica, conceptual y textualsubcultura con autonomía y representación, que muchas veces se traduce en activismo.
Francisco Barreiro es uno de esos actores que siempre te sorprenden para bien. Como un experimentado equilibrista, pasito a pasito, se ha hecho una carrera llena de títulos sorprendentes. Sin ninguna pisada en falso. Películas certeras, que además de entretenernos y hacernos volar la mente, nos dan una esperanza.