El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
El círculo secreto de donantes que impulsó a JD Vance ahora está reescribiendo el futuro de MAGA.
Las autocracias han aprendido a controlar el relato global: manipulan la información, moldean emociones y reescriben la verdad.
Otra máquina es posible, más allá de esa nada que es puro discurso y, por lo tanto, pura derrota.
Identidad, familia, género, sexo, utopía socialista y desencanto desde la ficción especulativa o la crítica literaria relacionada con los subgéneros.
Resingarles un poquito la vida, como ellos nos la resingan a nosotros, los cubanitos que resisten con migajas.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
La postura oficial del gobierno cubano es inequívoca: resistir, indefinidamente.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
El poeta se confiesa hostil a las epopeyas memoriosas. Casi no se autoanaliza, ni le interesa apelar al encanto de otra época, más dichosa que los difíciles años en que escribe y publica estas páginas.
Nunca hubo tanta felicidad en la nación más moderna del hemisferio occidental.
Miles de asesinados, sí.
Decenas de miles de encarcelados, sí.
Cientos de miles de exiliados, sí.
Nos queda apenas sentarnos en el piso y otra vez llorar, pensando en todas las vidas adultas que nos perdimos por culpa de nuestra recondenada niñez.
En el corto-medio plazo, Venezuela será libre o será totalitaria a nivel castrista. Occidente debe apostarlo todo a la primera opción.
“Cuando llegué a Miami hace un año, me vi flotando. No tenía casa, no tenía documentos, no tenía trabajo, no tenía dinero, no tenía amor y no tenía país”.
Yo era Elena en ‘Corazón azul’. Me encontraba ante las ruinas de una isla. Por fin dejé de matarme. Ya no podría volver a interpretar a Ofelia.
Con su técnica excelente y su goce singular de pianista acuariana, Diana Carbonell Avtodiychuk genera una danza con sus dedos.
Ciudad Juárez, centro neurálgico de la inmigración, se enfrenta a una afluencia sin precedentes de diversos países, que pone a prueba tanto los recursos locales como las políticas fronterizas de EE.UU.
En medio de la invasión rusa de Ucrania, la enigmática letra “Z” emerge como un potente símbolo que evoca fervor, desafío y misterio en la narrativa en evolución de la guerra.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacude el oeste de Marruecos y causa más de 2000 muertos y miles de heridos. El peor seísmo en un siglo deja Marrakech sumida en el caos; la ayuda internacional espera luz verde.
Fidel Castro le dijo al profesor Gustavo Kourí: “No sabes lo que estás hablando: el SIDA va a ser la epidemia de este siglo y va a diezmar poblaciones”.
Poesía sin Fin fue censurado por el Ministerio de Cultura. Dos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria, una ambulancia, una brigada de Respuesta Rápida improvisada con los empleados de la panadería más próxima, formaron el cerco que obligó a los OMNI a abandonar el taller.
Ser un cineasta político o escandaloso no es ninguna vergüenza para un intelectual. Pero sería tonto considerar que ‘Santa y Andrés’ pudiera avanzar por el mundo sin el manto gris de la censura, que asusta y a la vez te muestra quienes son tus amigos en las malas, en lugar de esos cómplices puntuales que están ahí cuando las cosas marchan.