El fin de la ‘Pax Americana’.
“Es indudable el estrecho vínculo de la Alianza Francesa de Cuba con el comisariado cultural del patio, unidos en la pretensión de exportar una fachada de “normalidad” de la vida cultural del país“.
El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Los derechos humanos se vuelven retóricos, la legalidad se vuelve selectiva y la impunidad se vuelve negociable.
A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
La identidad personal como campo de batalla político.
Hoy la oposición venezolana carece de una estructura de gobernanza efectiva que le permita conducir, por sí sola, una transición política inmediata.
Del lujo de esa libertad lujuriosa brotó el regalo rabioso de la Revolución. La Revolución en mayúsculas que era ‘nuestra’ y no ‘comunista’, sino ‘humanista’. La Revolución que en 1959 decía no aspirar a nada, más allá de los derechos que ya disfrutábamos: educación, trabajo, comida, tranquilidad.
La resistencia que se les ha exigido a los cubanos hasta el día de hoy no ha sido otra cosa que una lenta, tenaz autoinmolación, ante la insaciable piedra de sacrificio de la patria.
Un nuevo musical en Manhattan da vida al legado musical cubano, entrelazando la historia con el Broadway contemporáneo.
Parte de los beneficios obtenidos en la subasta se destinarán a la investigación de enfermedades raras.
Habana Cuba, una joya en el SoFA Market de San José (CA), ofrece auténtica cocina cubana, siguiendo las recetas de su fundador, Ciro Calvo, como chef de Fulgencio Batista.
Los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa se disputan el control, intensificando la violencia y proyectando el terror sobre funcionarios y residentes.
“La idea de que el problema con Trump es su estilo es una falacia. Aquí, como en otros casos, es cierto aquello de que “le style c’est l’homme”. No se puede divorciar la forma y el fondo en Trump; su mensaje está ya en lo limitado de su vocabulario, en su impertinencia, en su vulgaridad”.