Poemas pertenecientes al libro ‘Visiones de una mujer con alas’, de Aimée González Bolaños, (Betania, 2016).
Poemas pertenecientes al libro ‘Visiones de una mujer con alas’, de Aimée González Bolaños, (Betania, 2016).
“A través de la no confiabilidad del mundo, Ella propone hacer domeñable la realidad. Aunque no confía en la Utopía. Lo que la convierte en un cortocircuito del universo”.
¿Más disturbios? No, lamento decepcionar a esos que quieren ver el mundo arder y a Cuba sumida en una guerra civil o algo peor.
Gritar en la cara de Joe García. Gritar en el tweetline de @realdonaldtrump, el verdugo de Radio y TV Martí.
El coco se convierte en un espacio de refugio y nostalgia, donde el pájaro migrante se encuentra consigo mismo.
La inmigración ha sido un elemento clave para el dinamismo económico y cultural de los Estados Unidos desde su fundación.
Llevaba a la cintura una pistola y un cuchillo comando y en el resto del cuerpo las cicatrices de tres balazos.
Pero su expansión global, la resistencia que pueda encontrar o la posibilidad de que inspire una contrarrevolución ya no dependen de él.
La compañía de gas y petróleo lucha por recuperarse de pérdidas récord tras la invasión a gran escala de Ucrania, que destruyó su modelo de negocio.
Un Premio Nobel de Literatura latinoamericano contaba que vio a Fidel Castro tragar 18 bolas de helado, mientras hablaba y hablaba…
Poco saben, quienes sostienen la narrativa de la alta cultura como única alternativa, qué pinga es en plena adolescencia escaparle al rugido de las tripas, mientras te aprendes el último pasillo que se pegó.
Miami representaba para él la Cuba a la que nunca pudo volver desde que Fidel Castro lo expulsara luego de la publicación de su libro ‘Fin de siglo en La Habana’.
Rosie Inguanzo (La Habana, 1966). Narradora, poeta, actriz y performer. Profesora. Tiene un doctorado en Español y Literatura Iberoamericana por la Florida International University. Ha publicado la novela ‘La Habana sentimental‘ (2018) y los poemarios ‘Deseo de donde se era’ (2001) y ‘La vida de la vida’ (2018).
Estar consciente, ‘woke’, es echar limón sobre esa heridita en el dedo que no sabías que tenías. El precio a pagar por esta híper consciencia es el agotamiento.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacude el oeste de Marruecos y causa más de 2000 muertos y miles de heridos. El peor seísmo en un siglo deja Marrakech sumida en el caos; la ayuda internacional espera luz verde.
¿Hay una historia? Si hay una historia comienza en los años 90, a mediados de una década dura, aguda. Como un clavo de hierro sobre la tierra al mediodía. De aquella década nadie, creo, recuerda el invierno. Al menos yo no puedo recordarlo. Solo la canícula, la fatiga, el áspero alcohol producto de una alquimia de posguerra. Y los sueños.
Un realizador que hace una película sobre la filmación de una película es como un pintor que boceta un autorretrato en plena faena creativa, o un escritor que escribe sobre un escritor que escribe. Más que actos de egolatría, se trata de señales de la autoconciencia que gana el arte.