Lo vi varias veces. Tenía un don de gente instantáneo. Nos caímos bien a primera vista, como conocidos de toda la vida.
Lo vi varias veces. Tenía un don de gente instantáneo. Nos caímos bien a primera vista, como conocidos de toda la vida.
Cuba ha expresado su satisfacción por la decisión de Colombia de rechazar la participación de un equipo de beisbolistas cubanos emigrados en un torneo ahora cancelado.
Los Blue Jays se acercan a un acuerdo de 32 millones de dólares con el lanzador cubano Yariel Rodríguez, el diestro de 26 años, con un récord estelar en Japón y en el Clásico Mundial de Béisbol.
El álbum es un manifiesto sobre la permanencia: la importancia de quedarse, de mirar alrededor y entender que el lugar que habitas también te habita a ti.
En la decadente y glamurosa Habana de los años 50, el único lugar donde había que estar era Tropicana.
Aplaudir ya es un acto intrínsecamente de izquierda. Como debatir. Como dialogar. Como cualquier tipo de cónclave o congreso. Como cualquier organización pública que involucre a más de un individuo.
Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
No habrá descanso, ni en el cuerpo ni en la mente, para quienes sepan el camino de ida hacia lo sagrado y de regreso de lo sagrado.
En la biblioteca de la UNEAC, detrás de una mesa, estaba su director: José Rodríguez Feo. El rostro medio sombrío, la mirada desafiante. Nos saludamos y me invitó a mirar los anaqueles. Allí no había nada de Jane Austen. Se lo dije y me observó de arriba a abajo, con perplejidad. “Lo que hizo pobremente Jane Austen lo perfeccionó Henry James con una gracia total: lea a James”, dictaminó sin levantarse.
“Trato de jugar con lo aprendido e imaginar cómo podría haber evolucionado la comida cubana de haber seguido siendo el nuestro un país normal”.
En Cuba nada permanece por mucho tiempo. Menos en el mundo del arte. Nos hemos acostumbrado a despedir gente. Lo sucedido con los actores en la película es una metáfora del país.
El indio está solo en alma. Es un misionero de los ‘Creek Indians’ de Oklahoma. Un nombre que, en aquella Habana trans-capitalista del viernes 17 julio de 1959, seguro sonaba a algo así como un buen equipo de básquet.