Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
El joven pitcher cubano, Silvano Hechevarría, ha dejado Cuba con miras a unirse a las Grandes Ligas, tras destacar como abridor en la 62 Serie Nacional.
A medida que disminuye la influencia de Estados Unidos en América Latina, se refuerza el control económico de China.
La cultura oficialista cubana ha servido como
“Somos cada vez más analfabetos funcionales respecto a la realidad. Cada vez más estériles emocionales e incultos de cualquier cosa humana”.
Cuando conocí a Reinaldo García Ramos (Cienfuegos, 1944 – Miami, 2024), era yo un joven ávido de sabiduría y él un hombre “abrumado de virtudes”.
Me preguntan qué puedo aconsejar a los jóvenes que quieren ser escritores. Siempre doy la misma respuesta: si pueden dedicar su vida a otra cosa es mejor que se olviden de la escritura.
El yo de cualquier artista sólo resulta interesante cuando nos propone una relación incómoda con la realidad.
Si consiguiéramos fabricar papel a partir del marabú, que sea para reeditar Archivo (Hypermedia, 2015, 2020) y compartirlo como material de lectura obligatoria en los preuniversitarios de Cuba. ¿No saben los bots que cuando esto se caiga, quedarán los archivos y el marabú?
“El posicionamiento independiente en el teatro cubano es casi inexistente. Hay muchas propuestas independientes que se terminan institucionalizando, y ahora mismo, con la entrada en vigor de la lista de actividades para el trabajo por cuenta propia, está proscrita la posibilidad de cobrar taquilla por una presentación free-lance”.
Durante esos días febriles me imaginé como Edvard Munch, pintando su Autorretrato con la gripe española. Pero como soy incapaz de pintar el más pueril de los garabatos, me puse a leer compulsivamente: agarraba al azar de este anaquel y de aquel otro, unas pocas páginas de este libro y unas muchas de aquel otro.
“Un bodrio jacobino”, eso es lo que representa poner a la patria en una encrucijada entre la vida y la muerte, entre lo que nace y aquello que será decapitado sin derecho a la palabra. Añadiré solo una imagen al concepto: guillotina, tijera a la francesa puesta al servicio de la comuna; himno estrepitoso, altisonante, delirante, bizarro, soso…