Gaztelu, el llamado “cura de Orígenes”, que había tenido numerosos contactos con los ‘barbudos’, era de los que apostaban por mantener el apoyo al gobierno revolucionario.
Gaztelu, el llamado “cura de Orígenes”, que había tenido numerosos contactos con los ‘barbudos’, era de los que apostaban por mantener el apoyo al gobierno revolucionario.
La periodista Elise Swain protagoniza un viaje a los secretos de la tristemente célebre base militar.
Aquí pertenezco, a pesar de la época espantosa que estamos pasando, pero eso no es Cuba.
AP: “La escritora nacida en Moscú y destacada crítica de Putin fue acusada de difundir información falsa sobre el ejército”.
Newsweek: “Los inmigrantes ilegales han sido deportados en cifras récord en los últimos dos meses, según muestran los datos oficiales”.
Variety: “El director de cine palestino presentó ‘From Ground Zero’, una recopilación de 22 cortometrajes rodados dentro de la Franja de Gaza”.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
“Pedro Vega venía conmigo en su bicicleta. De pronto, un enjambre de abejas empezó a perseguirnos. Mi abuelo se quitó su camisa y me cubrió con ella”.
Reuters: “Donald Trump eligió al senador J.D. Vance para la vicepresidencia, mientras el Partido Republicano lo nominaba a él como su candidato para 2024”.
Puse el televisor para quedarme dormido. En la esquina castrista, Miss CNN. En la esquina conspiranoica, Mr Fox. Nada nuevo, nada del otro mundo. Paz y amor. Sin noticias de impacto. Lo dicho desde el inicio: el pasado miércoles 6 de enero fue un día muerto. Y enterrado.
¿Cómo vive un escritor privado de su trabajo? ¿Cómo seguir viviendo en un país donde pierdes el trabajo por expresar opiniones políticas consideradas no correctas? ¿Puente de zinc o de plata para el exilio? ¿Cuánto talento se ha perdido o frustrado de muy diversas maneras en estos años?
Para un pionerito de pañoleta roja, esas historias de gusanos eran bien aterradoras. En ellas había una violencia que un niño no podía descifrar. ¿Quién era la víctima? ¿El Estado? ¿Quiénes eran los violentos? A cada rato tenía pesadillas. Veía a un equipo de fumigadores que iba casa por casa, barrio por barrio, buscando a algún gusano.
“Las instituciones de enseñanza artística deberían plantearse las críticas de forma estratégica y no programática. Es decir, con la suficiente capacidad para reaccionar y actualizarse ante el que trae consigo cada nueva generación. Y si no disponen de las herramientas para potenciarlo, al menos deberían evitar a toda costa sofocarlo”.