Los grandes descubrimientos muchas veces comienzan como pequeñas ‘casualidades’.
Los grandes descubrimientos muchas veces comienzan como pequeñas ‘casualidades’.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Quiere hacer el viaje cual Dante caribeño, sin Virgilio y con una Beatriz incrédula.
Nos ordenaron ponernos frente a una pared, apoyando nuestras manos en ella y separando los pies hasta que el cuerpo adquiriera la forma de una X.
Pedir una existencia libre de riesgos es pedir algo completamente imposible, mientras que la búsqueda por minimizarlos sigue siendo la principal motivación del progreso humano.
Una invitación voluptuosa y celebratoria para cerrar 2024. Que, en medio del páramo, el espíritu de la Navidad los arrope en los tiempos por venir.
Si un padre muere de súbito en La Habana, y uno está literalmente del otro lado del espejo, ¿dónde se produce o acontece o se hace el dolor?
¿Qué es para ti la felicidad? Para mí la felicidad es ver que esas personas de los videos están jodidas y yo no. Bueno, sí estoy jodida porque no tengo dinero, pero al menos no me faltan partes ni tengo cosas raras en el cuerpo. Mi cuerpo es normal. ¿Por dentro y por fuera? Por dentro y por fuera.
Cuando una comienza a envejecer entiende que el único país posible, habitable, es aquel que se arma de fragmentos. Así me acerco a la no-novela de Carlos Lechuga En brazos de la mujer casada (Hypermedia, 2020), con esa candidez que acompaña al realmente no saber qué me espera.
A Otaola se le podría acusar de llevar el anticomunismo hasta la histeria propia del mismo sistema que ataca, y sería verdad. También podría decirse que enarbolar estrategias excluyentes anima a la dictadura a reproducir el mismo patrón, y sería verdad. Pero Otaola es mucho más que una verdad y muchas mentiras.
Desde que salimos en el NTV, varias activistas hemos recibido una avalancha de solicitudes de amistad en Facebook, mayormente masculinas. Y recuerdo que un día el agente Javier me dijo: “Si yo te hubiera cogido unos añitos atrás, te hubiera dado una buena tanda. Te tendría controladita, satisfecha, y hoy no estarías así, protestando”.