Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
“La guerra Rusia-Ucrania” es un dosier coordinado por los sociólogos Bálint Madlovics y Bálint Magyar para Hypermedia Magazine.
Fernando Botero, icónico artista colombiano conocido por sus voluptuosas figuras, ha fallecido a los 91 años. Su estilo único, el “boterismo”, dio fama mundial al arte latinoamericano.
Un año después, los expertos evalúan el conflicto entre israelíes y palestinos.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
La guagua en Miami no es como la guagua que has cogido en Cuba. El transporte público de la ciudad, criticado hasta los huesos, deja feliz al cubano más exigente. Y más en tiempo de COVID-19. Es en la guagua donde empiezas a conocer de verdad la materia prima y el comportamiento de los ciudadanos “de a pie” en un país motorizado.
Si gana Donald Trump, el régimen de sanciones contra el castrismo se mantendrá. Mi aprecio por las sanciones no es la consecuencia de un posicionamiento ideológico, sino que viene de la constatación del cauce (contrario al interés nacional) que pretendió darle el gobierno cubano a la mano tendida por Barack Obama.
Esas criaturas que hoy llaman clarias siempre estuvieron ahí, estorbando la creación, intimidando a los creadores. Me decomisaron mis cacharros y hasta me gané una noche en prisión. Todo por ser un artista con computadora, con aparaticos, interesado en los píxeles, en la programación y en los videojuegos.
“¡Contrarrevolución!”, gritó. “No, no. Estamos haciendo una obra de teatro”. “¿Con qué permiso?” “Bueno, con ninguno”. “¿Ustedes son del CNAE?”. “No sé qué es eso”. “¡Contrarrevolución!”. “No, señor, es teatro. Mire el guion”. “¡Contrarrevolución y pornografía!”. El tipo dijo algo de un tal Decreto Ley 349.