Ante mis ojos la imagen se imponía. Debo capturarla, pensé y saqué el móvil con cautela de mi bolso, para que el señor no se diera cuenta de que sería fotografiado.
Ante mis ojos la imagen se imponía. Debo capturarla, pensé y saqué el móvil con cautela de mi bolso, para que el señor no se diera cuenta de que sería fotografiado.
Sus formatos pueden ir de la miniatura al gran volumen, de la pieza única a la instalación, de la forma más delicada y frágil a lo macizo del arte público.
Aunque sea desde el cariño, mis hijos deben saber que abuela también fue responsable de la huida de papá; que un tío abuelo de June, Nina y Nikita fue a gritarle a papá gusano, contrarrevolucionario, delincuente, con su uniforme de teniente coronel.
La ley SB4 de Texas desata el miedo, ya que permite una dura aplicación de la ley de inmigración dirigida por el Estado, con la posibilidad de separar familias.
Kirenia Carbonell (La Canela, Holguín, Cuba, 1982) es activista, directora de Relaciones Públicas y fundadora de la Coalición Cubanocanadiense.
El Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente del Caribe Isla Verde suma otro ensayo en la cruzada por la recuperación de capital simbólico de la casta política en el poder, facilitado por la complicidad de organismos y organizaciones internacionales.
La escritora cubanoamericana, graduada de Harvard, desata la polémica por sus controvertidas opiniones sobre el matrimonio.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Los haitianos innovan para sobrevivir en medio del colapso del gobierno, recurriendo a iniciativas privadas ante la desaparición de los servicios básicos.
Aún hoy se desconoce la lista de artistas censuradxs en Cuba después de 1959. Nombres e historias que ignoramos, que el poder oculta y borra del relato, sin dejar huellas de ellos.
Lo relevante a día de hoy no es que el gobierno cubano se equivoque; el autoritarismo nunca se equivoca, porque su existencia se debe a desaciertos humanitarios y a pifias democráticas.
Ahora existe la posibilidad de que Luis Manuel Otero esté hasta cinco años preso, y es escalofriante. Pero paraliza sobre todo saber que ya ha pasado antes.
Se hace imprescindible rescatar la idea de la cultura como un espacio de resistencia, como un espacio que reclame la legitimidad de la discrepancia ante el poder político del Estado.