No existe otra parte del cuerpo que pueda causar tantos sentimientos encontrados.
No existe otra parte del cuerpo que pueda causar tantos sentimientos encontrados.
La leyenda del fútbol Lionel Messi adquiere una lujosa mansión de 10,75 millones de dólares frente al mar, en Fort Lauderdale, tras su monumental acuerdo con el Inter de Miami.
El equipo del festival CinePlaza le entregó la lista con la selección y descubrió que ahí no aparecía ‘Corazón Azul’.
“El lector y yo compartimos una fugaz experiencia en un mundo efímero, acelerado y lamentablemente violento”.
Un cacique local traspasa sin dificultad las normativas urbanísticas, y los imponentes muros del eclecticismo santiaguero ceden ante la desidia de los organismos tenientes.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.
¿Qué rescato ahora de esa prehistoria? Unos cuantos libros, como siempre.
Through sobbing tears she said “Es que, mija, tú eres la reina.” She wiped some of the tears away and said it again: You are the queen.
Detrás de las glamurosas ceremonias y la fama de los laureados, se esconde una historia sabrosa en detalles, personajes olvidados y decisiones polémicas.
“La memoria de mi espacio existencial siempre ha estado habitada por la palabra yuma. Es el santo y seña cuyos sentidos solo los cubanos conocen. Y resulta paradójico que sea un término que designa ‘lo extranjero’, uno de nuestros más indelebles sellos de identidad lingüística”.
“A medianoche / con el aire evidente / de lo mismo / atravesar la calle / subir las escaleras / y empujar”.
Selección del libro Ablandar una lengua, de Javier L. Mora, poemario ganador del Premio de Poesía Editorial Hypermedia 2019.
Durante las últimas décadas, las multitudes han venido construyendo, de forma paradójica, una metáfora visible de la soledad; Ofill Echevarría ha penetrado por esa grieta para explorar, a través de cada pintura, cada fotografía y cada video, este fenómeno que en gran medida testimonia el estado actual de la condición humana.
Críticos de arte y cuadros políticos convergen instituyendo un imaginario coactivo: lo que el cuadro prescribe y violenta en su función de gestor cultural, el crítico lo omite en su escritura de la historia. Las dos acciones reforman continuamente el mecanismo victimario; ambas se vuelven artífices de la culpabilidad del violentado.