A Lorena Gutiérrez le apasiona la anécdota que ha sido repetida hasta la saturación en la lírica oficial.
A Lorena Gutiérrez le apasiona la anécdota que ha sido repetida hasta la saturación en la lírica oficial.
Nadie le cortó las manos, ni la garganta. Su corpachón octosílabo no fue tirado en ninguna cuneta. Tampoco le pegaron un buen par de electrodos en sus testículos.
Brasil, bajo la presidencia de Lula, se dispone a restablecer los
En el planeta Linkgua viven Don Quijote, Lezama y Ernesto Guevara, Lorca, Bernal Díaz, Vitruvio, los personajes de los Evangelios Apócrifos, los dioses de Lydia Cabrera y Ludwig Wittgenstein.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Durante años, Rusia ha utilizado la ciudad noruega de Kirkenes, fronteriza con su bastión nuclear, como laboratorio, ensayando allí operaciones de inteligencia antes de reproducirlas en toda Europa.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
El próximo lunes, 29 de junio, Ariel Ruiz Urquiola, ciudadano cubano, se dirigirá en audiencia directa, sin intermediarios, al pleno del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra. Como expresa su hermana, Omara Ruiz Urquiola: “Con Ariel vamos a estar 14 millones de cubanos”.
Paula nació el viernes después de 24 horas de tortura, tras una imperdonable secuencia de violencia obstétrica. Todavía estoy tratando de entender cómo pudo suceder esto en la sala más calificada del Hospital Materno Ramón González Coro, el más calificado de La Habana. ¿Protocolos enyesados? ¿Indolencia medica? ¿Indiferencia?
Todo lo que tenía alguna relación con La Hora de Cuba fue puesto bajo la lupa agresiva de esa cosa llamada Seguridad del Estado. Especialmente mi esposa, mis padres, y colaboradores muy cercanos del proyecto, como Sol García e Iris Mariño, sufrieron con más fuerza la represión.