Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Fidel encarnaba no solo al soltero que había desposado a la Patria, sino también al monje célibe, al intelectual insomne, y al ciudadano soldado.
El asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, pone al descubierto la impunidad de que goza el narcotráfico en América Latina.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
El mérito mayor de ‘Lolita’ consiste en haber transformado en arte una historia que se encuentra siempre en peligro de caer en la procacidad.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Los totalitarismos son enemigos mortales del tiempo y de la dialéctica. Cada día es el mismo día.
“Hay un estar y no estar de los personajes en las escenas que fascina”.
A raíz de las protestas por la muerte de George Floyd, vuelve a hacerse evidente este rasgo estereotipado del cubano en relación con la raza (a veces los cubanos se pasan de blancos) y, en este caso en específico, se pone en evidencia otro elemento esencial: la relación del cubano con el poder y la protesta.
Recibo un artículo de Néstor Díaz de Villegas, vía email, y reviso su contenido: sí, no, sí, no, no, no. Muchos más NOes que SÍes. El poeta se ha lanzado con la pira en la mano, y es una pira peligrosa. Derroche de retórica y euforia, pero poco argumento. Se ha esfumado el crítico perceptivo y se asoma Torquemada.
Descubrí que estaba entre cuatro paredes, que no había nadie más que yo. Entonces supe qué era el confinamiento. Al principio fue difícil aceptar la realidad del encierro, sobre todo porque en este país todo se comporta como si fuera una gran ficción, pero con el paso de los días comenzó mi proceso de aceptación y aprendizaje.
A bordo del Ford Crown Victoria, Mariela Castro se quedó dormida. Al igual que Silvio Rodríguez en el estéreo, tal vez imaginaba cantos, soñaba un porvenir. ¿Qué cantos? ¿Qué porvenir? El paisaje seguía siendo un mar de cañaverales rizados por la brisa, con algunas palmas y árboles destacando sobre el fondo azul.