“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Los sicarios de Fulgencio Batista, que sin saberlo también actuaban para el comunismo internacional, rodearon la cuadra donde Frank había recibido la llamada telefónica de Vilma Espín.
Analizamos un artículo de Leonid Savin, director de ‘Geopolítica.ru’, en el que aborda la revitalización de las relaciones ruso-cubanas.
Las imágenes de Diana Markosian de una institución antaño grandiosa tienen un aura de decadencia y plantean una pregunta sobre lo que motiva a los bailarines que quedan.
¿Qué dirección está tomando el reparto? ¿Cuáles fuerzas moldean su evolución? ¿Volvemos al reguetón?
Una vez más, un representante del Gobierno cubano expresa las auténticas características del Estado insular: patriarcal, misógino, machista y discriminador.
Perico tiene 19 años. Es de esos que piensan que si la realidad no coincide con su idea, va a ser peor para la realidad. Las circunstancias lo morderán del todo.
Conversamos con Sandra Ramos, artista visual ampliamente reconocida por su obra, la cual explora temas relacionados con la migración, el exilio y la identidad.
“El ODC expresa su desacuerdo con la creación y utilización de rituales destinados a gobernar la vida y formación de los cubanos”.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
El escritor y profesor Michael H. Miranda repasa la obra de Claudio Magris, uno de los escritores más influyentes en la literatura actual.
Los autorrecluidos duplican al infinito (exageremos un poco, que nada nos cuesta) la metáfora del príncipe Próspero, aquel personaje de The Masque of the Red Death, de Edgar Allan Poe: el príncipe y sus mil amigos nobles se sepultan en el boato de un formidable castillo-ciudadela donde dejarían pasar los efectos de una plaga entre reuniones y fiestas.
La serie Iceberg, de Luciana Abait, es una declaración de principios y un trazado semiótico con infinitas ramificaciones de sentidos. Al margen de las consideraciones políticas contenidas en estas imágenes, está el hecho de que ellas mismas se convierten, por fuerza, en láminas del yo.