La desinformación forma parte de lo que se denomina el “manual autoritario”, es decir, las tácticas autoritarias utilizadas para controlar al público.
La desinformación forma parte de lo que se denomina el “manual autoritario”, es decir, las tácticas autoritarias utilizadas para controlar al público.
El asunto aquí es la desaparición muy conveniente, para el gobierno de Miguel Díaz-Canel, de casi 9000 fallecidos cubanos.
Las cárceles, llenas de cubanos: hijos, hermanos y padres. Las calles vacías, y muerte en el mar y en la frontera.
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Los medios masivos de difusión y las películas de Hollywood no le dan chance a los Estados Unidos de América ni para respirar.
Abel Sierra Madero ha olfateado en eBay durante años todo lo que huela a Castro en su portada: revistas porno, tabloides de todo tipo, pulp fiction magazines donde Fidel luce alternativamente como papirriqui insular, velocirraptor, bad boy y latin lover.
Suset Sánchez y Rubens Riol escriben sobre el libro más reciente de Andrés Isaac Santana.