The Guardian: “Los ancianos cubanos luchan por llegar a fin de mes con pensiones ínfimas mientras el país gira hacia la empresa privada”.
The Guardian: “Los ancianos cubanos luchan por llegar a fin de mes con pensiones ínfimas mientras el país gira hacia la empresa privada”.
Eso que sucede cuando la orquesta trabaja sobre un pasaje temperado, más bien sencillo, y de repente el director baja los brazos, sin ninguna indicación previa.
Alexis Romay (La Habana, año impreciso, después de 1959). Narrador, poeta, traductor y columnista. Ha publicado varios libros de poesía y dos novelas. “Diversionismo ideológico” es la columna semanal de siete décimas que publica en el medio digital independiente cubano ‘14 y Medio’.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
Book trailer de Fidel Castro. El Comandante Playboy. Sexo, Revolución y Guerra Fría, el más reciente libro de Abel Sierra Madero.
La más larga entrevista concedida por el líder laico Dagoberto Valdés, fundador de la revista Vitral, del Centro de Formación Cívica y Religiosa de la diócesis de Pinar del Río y del proyecto Convivencia.
En algún momento, algo muy malo me va a pasar. Cuando empecé en esto del cine tenía una identificación con el otro, con el prójimo; quería desentrañar la realidad cubana. ¿Adónde se fue esa sensación?
Restablecer memorias, la más reciente muestra de Ai Weiwei en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la Ciudad de México, queda como un parque de atracciones para tomarse un selfie al pie de la estructura centenaria que ha sobrevivido a familias y gobiernos.