La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
Tanto los servidores públicos del ámbito cultural como la ciudadanía en general se encuentran sin mecanismos reales de protección, evidenciando un deterioro estructural que trasciende lo sanitario y revela fallas profundas en la responsabilidad estatal de cuidado.
Una obra radiográfica de una existencia plagada de vacíos, de espasmos: sus lienzos son un flashback del pasado que aún nos persigue.
Este documental revela cómo el edificio nacional se erosiona desde dentro, socavado por las mismas fuerzas que lo sostienen.
Periodistas, diplomáticos, escritores, fotógrafos, agentes secretos y oportunistas participan en la fabricación del mito de la Revolución Cubana.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
Edel Rodríguez es un ilustrador cubanoamericano. Su trabajo se distingue por una síntesis visual poderosa y una mirada incisiva sobre la política contemporánea.
El problema no es el inmigrante, sino la mala gestión. Culpar al recién llegado es intelectualmente barato y electoralmente rentable.
Ante la turbulencia política, Virgilio no responde con teoría ni con arrebato, sino con una afirmación tranquila: la del trabajo incesante del labrador.
“¿Y si digo que estabas abusando de mí? ¿Qué te parece? ¿Qué te puede pasar por engañar y abusar de una turista, eh?”.
La historia de la Revolución Cubana no es la historia de la Revolución Cubana, sino la crónica de una traición que empezó con una invasión militar.
Tal vez Carlos Manuel Álvarez, que ayer se hizo un tatuaje en Miami, haya tomado un vuelo sorpresa a La Habana para escribir la crónica del concierto único de Pablo Milanés. Si no, es como si lo hiciera. ‘La Tribu’ es un libro así: un libro donde ha sido escrita Cuba, y si falta algo, es como si no faltara.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
El récord de cruces de la frontera entre Estados Unidos y México alcanza su nivel más alto en 20 años, lo que pone de relieve una compleja crisis migratoria en medio del estancamiento político en Washington.
El dominio chino de la tecnología LIDAR, crucial para los vehículos autodirigidos y las aplicaciones militares, suscita alarmantes preocupaciones en materia de seguridad.
El fentanilo, un opioide sintético 50 veces más potente que la morfina, representa un riesgo creciente de sobredosis y adicción. Su presencia en el mercado negro ha disparado las alarmas globales.
Ambas protestas son reflejo del descontento de la población cubana, pero, ¿cuáles son sus semejanzas?, ¿y sus diferencias? ¿Existe un punto en que ambas se encuentran?
Mi padre era un gordo.
Un gordo muy gordo muy gordo, tal y como relaté una vez en Clausewitz y yo. Texto en el que fui trazando el espacio donde ambos, en línea recta y casi siempre sin mirarnos, nos movíamos.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Saca el carné, al vuelo leo las letras DSE que aluden al órgano represivo que más miedo ha metido entre los cubanos y a mí, por primera vez, no me da nada.
No siento nada, estoy como el pollito del cuento que se metió una raya de cocaína y empezó a decir que no sentía nada.
A estas alturas del interrogatorio no siento ni las piernas, ni el corazón ni el salto en el estómago, yo no siento nada.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.