Ahora, el mal no irrumpe: está integrado y forma parte del tejido de la realidad que habitamos.
Ahora, el mal no irrumpe: está integrado y forma parte del tejido de la realidad que habitamos.
Cuba fue el laboratorio de Fidel Castro para crear el hombre nuevo, pero “la isla era demasiado pequeña para su sueño”.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
El abuelo Grandpop sirvió en Corea. Ginny y Pop fueron destinados a Vietnam. El marine de diecinueve años Elliot Ortiz, con heridas de guerra, regresa a casa desde Iraq.
“Su derrota sería un punto de inflexión para Hungría y un golpe para la derecha dura internacional”.
Un año después, los expertos evalúan el conflicto entre israelíes y palestinos.
Irán no bloquea la coerción estadounidense hacia Cuba; bloquea la ilusión de que esa coerción aún pueda convertirse libremente en un proyecto político maximalista.
No hay avances concretos, ni explicaciones claras, ni un horizonte definido.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
“Esto es peor de lo que pensabas, Pablo”, piensa el ex eurodiputado Iglesias Turrión.
María Corina Machado “recibe el Premio Nobel de la Paz de 2025 por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición pacífica y justa de la dictadura a la democracia”.
Sin embargo, sí hay un Castro en quien te reconozco. Te hablo de Sandro Castro, que al igual que tú, ‘my President’, es un malentendido.
En los ojos de Rodolfo Rensoli (1966-2025) se acumulaba la tristeza que nos sobrecoge a todos en esta guerra impuesta de pasiva resistencia.
‘Nora’ resulta mucho más que un ‘thriller’ de espionaje: es un caso de estudio de cómo el género sirve al adoctrinamiento ideológico.
‘#socialmediaslave II’, del artista cubano Juan Luis Pérez, acaba de recibir el Best Sculpture Award, durante la semana de Art Basel.
Iván Camejo es un humorista, actor, guionista y dramaturgo cubano. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro y la televisión. Vive en Miami.
Los empeños en pro de la no proliferación de armas nucleares nunca han sido más vulnerables que en la actualidad.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
Saily González Velázquez (Santa Clara, Cuba, 1991). Emprendedora y activista por los Derechos Humanos. Fue empujada al exilio por la policía política cubana. Reside en Miami.
Ernesto Morales es periodista. Trabaja en ‘CubitaNow’. Cada día conduce un programa de opinión que disecciona la realidad cubana.
Darcy Borrero Batista es periodista y escritora. Integrante de la Red Latam de jóvenes periodistas. Representó a la plataforma Justicia 11J ante el Comité contra la Tortura en Ginebra.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
El ODC denuncia la indebida intervención de lenguaje, hábitos y costumbres en la nación cubana, en busca de la unificación autoritaria del espacio público.
Un pretexto para conocer en voz propia sobre los destinos del desterrado, el exiliado, el ausente, el censurado, el expatriado.
“Cuba es un gran limbo, un no lugar. Una especie de zona franca donde las leyes físicas funcionan con otra dinámica. Una anomalía”.
“No creo mucho en eso de escribir todos los días, de producir y producir… Hace ya algunos años desterré de mi vida a todo productor de hojarasca”.
Caibarién ostenta hoy una de las devastaciones más sobrecogedoras en su infraestructura de toda la costa norte de Cuba.
Miedo no a volar, sino a no volar. A escuchar mi nombre por los altavoces. Que algún papel, una firma, algún trámite faltante no permitieran que el avión despegara y entonces yo no pudiera salir de Cuba.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.