leyenda-mujer-barbuda-lisbeth-moya-gonzalez

La leyenda de la mujer barbuda

Cuando empezaron a salir mis primeros pelillos, mi madre tuvo una seria conversación conmigo: “No te los toques porque te van a salir más y, sobre todo, no los afeites. Mira lo que le pasó a tu prima: se afeitó y ahora está cerrada en barba”.

Lo más reciente

Lo + leído hoy

Arte cubano, ni mafia ni complot: negocio - Sindy Rivery

Arte cubano, ni mafia ni complot: negocio

Cuando alguien abre una galería de arte en cualquier lugar del mundo tiene que enfrentarse a tres problemas principales: qué va a vender, a quiénes lo va a vender y cómo lo va a vender. El primero depende de su dueño; el segundo de los compradores potenciales; y el tercero, de la política de devolución del carnicero. Es de esa política de la que voy a hablar.