Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
¿Detectar el miembro ‘enfermo’ y ejecutar la cura? La disciplina de cuartel injertada en el tejido social.
Un secreto a voces, entre el pueblo cubano y la insolencia de su gobierno.
No es la democratización de la creatividad y el conocimiento, sino la merma acelerada de su calidad y la pérdida de paradigmas idóneos.
Vio la ciudad inundada por el mar. Se vio flotando junto a su padre muerto.
Cuando la tecnología deja de ser neutral.
Una escritura que desacraliza y destruye, a partir de elementos asociados a lo femenino, lo escatológico y lo sexual lésbico, los paradigmas impuestos por el poder opresivo del patriarcado.
Una generación que ha sufrido palos. Creo que muy pocos de nosotros quedan viviendo en la Isla.
Luis Rubiales, expresidente de la RFEF, defiende en la Audiencia Nacional el beso a la futbolista Jenni Hermoso tras ganar el Mundial, alegando consentimiento.
Mientras los inversores retroceden, el mercado se enfrenta a una posible sobrevaloración en un contexto de subida de los tipos de interés.
El clientelismo es un orden social que “resuelve el problema de la violencia concediendo a las élites políticas un control privilegiado sobre zonas de la economía, obteniendo cada una de ellas una parte de las rentas”.
Aumentan las tensiones en Oriente Próximo: Israel ataca de nuevo Gaza. Netanyahu se prepara para una guerra prolongada, mientras Hezbolá ataca en solidaridad con Hamás.
Desde la academia europea, el debate sobre el totalitarismo es un asunto taken for granted. El rechazo a procederes “de derecha” legitima un pendular hacia la utopía y la mistificación del sistema “de izquierda”, aderezado por esa “singularidad” tropical de lo revolucionario de la que Cuba es paradigma.