El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
El ODC advierte sobre las complejas dinámicas que surgen cuando un ‘influencer’ global se adentra en un contexto autoritario.
Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
En Ucrania son visibles varios signos de clientelismo presidencial. Un presidente clientelar y unos oligarcas que buscan rentas son los principales actores del sistema político del país.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Una conversación con Víctor Hugo Pérez Gallo.
El ODC denuncia la indebida intervención de lenguaje, hábitos y costumbres en la nación cubana, en busca de la unificación autoritaria del espacio público.
El anhelo de construir un país demasiado idílico para los tiempos que se viven en Cuba.
Como en el final del cuento “El muñeco” de Virgilio Piñera (durante décadas censurado por Virgilio Piñera en Cuba), los cubanos aguardamos ahora estúpidamente ser despedazados por las manos de nuestra propia inocencia.
Fulanito Pérez sale del baño. Siento tremendo asco: los mensajes a las alumnas vienen desde hace meses. Le digo todo lo que he visto. Me arrebata el teléfono.
No proyecta un comportamiento que podríamos reconocer como locura maníaca o agresiva, sino que es proclive a la euforia y emociones ‘desbordadas’ de alegría.
Somos muchos los que escribimos y muy pocos los que leen. Hay muchas palabras en el mundo y pocos ojos para leerlas.
Amelia Peláez se adaptó como pudo a la Revolución y su política cultural, pero nunca apoyó el proceso que llevó al exilio a muchos de sus amigos y colegas.
El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Jake Sullivan, anunció que Corea del Norte “pagará un precio” si decide suministrar armas a Rusia.
“El arte, tal y como lo conocíamos, es suplantado por la dictadura del mercado del arte. Ya ningún artista de notoriedad actúa sin tener presente las fuerzas del mercado. Estas fuerzas económicas son demarcadas por una nueva y extraña danza de reglas no escritas entre la intolerancia de la derecha y la inconsecuencia del liberalismo”.