Cuando se trata de pasión sexual, ¿los juicios morales quedan fuera? ¿En verdad ‘todos’ los juicios morales quedan fuera?
Cuando se trata de pasión sexual, ¿los juicios morales quedan fuera? ¿En verdad ‘todos’ los juicios morales quedan fuera?
La agenda de Sánchez incluye reuniones con los primeros ministros de Noruega, Irlanda, Portugal, Eslovenia y Bélgica centradas en la posición de la UE respecto a la guerra entre Israel y Hamás.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
El senador Chris Murphy, de Connecticut, describe cómo podrían desaparecer las elecciones libres y justas en Estados Unidos tan pronto como en 2026.
Poemas pertenecientes al libro ‘Visiones de una mujer con alas’, de Aimée González Bolaños, (Betania, 2016).
Reproducido con autorización de Eduardo del Llano de su libro más reciente ‘La campaña: cuentos de humor’ (2025).
Gritar en la cara de Joe García. Gritar en el tweetline de @realdonaldtrump, el verdugo de Radio y TV Martí.
El coco se convierte en un espacio de refugio y nostalgia, donde el pájaro migrante se encuentra consigo mismo.
La cabeza del marrano / ha perdido el buen semblante / con la mirada distante / como hundida en un pantano, / en el mismo que el cubano / lleva décadas hundido.
No es posible reducir la complejidad de la cultura rusa, su espiritualidad atormentada y contradictoria, a la actuación del poder político zarista, soviético o postsoviético.
‘Réquiem’, una cartografía artística de los estadios del duelo: crisis, negación, ira, aceptación y aprendizaje.
Se ha tiempo especulando sobre algo que ni siquiera el propio poeta se molestó en aclarar: Heberto Padilla fue el Caballo de Troya de Fidel Castro.
El director se propuso superar las trampas que acechan a los realizadores de la diáspora: la del dinero, la del panfleto, la de la autoindulgencia y la de la irrelevancia.
Un hombre blanco mata a tiros a tres negros en un Dollar General. El atacante, motivado por ideas extremistas, se suicidó más tarde.
Conocí a Raúl Cordero en La Habana a mediados de los años noventa, pues viví por un tiempo frente a su apartamento en la Avenida de los Presidentes. Su personalidad y su arte me cautivaron inmediatamente. Vivía como le daba la gana, pintaba cuando quería, escuchaba buena música, sabía mucho de todas las artes y jugaba al tenis, como yo.