“No pudieron quitarte el placer de que la pinga se te pare así”, asegura ella y lo palpa. “Aunque igual esté mutilado”, acota él.
“No pudieron quitarte el placer de que la pinga se te pare así”, asegura ella y lo palpa. “Aunque igual esté mutilado”, acota él.
Escribir es diseñar el destino, apresurarlo, convocarlo y hasta planificarlo, dentro de eso que los físicos místicos denominan ‘conciencia no local’.
La batalla en torno a la controvertida ley de inmigración de Texas podría dar al Tribunal Supremo la oportunidad de revisar una sentencia que anuló en gran medida la ley “muéstrame tus papeles” de Arizona.
Cuando las masas digitales comenzaron a atacar a Carlos Alberto Montaner, comprendí que algún resorte había estallado en secreto en nuestra alma nacional.
Las experiencias adquiridas durante la perestrunka le sirvieron al Estado cubano para rearticularse frente a la nueva realidad poscomunista.
“El Gobierno que con una centralización absoluta destruya ese franco desarrollo de la acción individual, no se funda en la justicia y en la razón, sino tan sólo en la fuerza”.
En un tiempo donde el mundo se desmorona y los sistemas fallan, ‘Genethliacus’ parece recordarnos que nacer es un gesto de resistencia.
La Revolución ha sido domesticada, pasteurizada, convertida en música de fondo para la sobremesa.
De no ser mucho pedirte, desde esta otra muerte que es el exilio de mentiritas, intentemos los dos renacer juntos para la próxima película, Lillian Roth, cuando nos sorprenda el primer invierno sin dictadores en La Habana.
‘Dalila y su hermano‘ se filmó en el 2019, antes de que Rogelio Orizondo se fuera de Cuba, con un iPhone 6 y un deseo, supongo, de guardar lo único que puede tener valor en la vida: la alegría de vivir.
Entrevista con Mariela Brito a propósito del estreno, por la compañía de teatro cubana El Ciervo Encantado de una obra basada en la ecuación alimentaria de Mark D. Mifflin y Sachiko St. Jeor.
En Voltus V confluyeron proyectos muy disímiles, con preocupaciones que iban desde el software libre hasta la transformación social a través del arte y la reflexión crítica.
Guardián y Fidel se quisieron de verdad. Se llevaban mejor que si fueran familia. De hecho, lo eran. Dos guardianes del tierno totalitarismo tropical, los dos conservando la capacidad de sonreír, a pesar de la resistencia analfabeta o ilustrada de media nación y de exilio y medio.