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Eslabones perdidos

Me vuelvo a ver adolescente subiendo los 160 peldaños de metal de la antorcha, asomándome luego a unas ventanillas sucias por las que se veía una Nueva York “super cool” y hedionda.

Ángel Santiesteban - Última sinfonía

La última sinfonía

—Ya es hora —dice el padre al percibir el alboroto en el vecindario—, cada cual tome sus pertenencias —se ajusta la bufanda y se dirige a la puerta—. Nunca olviden que “la amargura del exilio es el comienzo de la redención”.

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Repetir para contemplar

Creo que somos seres repetitivos, ¿no queremos reconocernos? Hace poco tiempo recuerdo que leía a Kierkegaard, él hablaba de que en vez del ‘amor-recuerdo’ lo que hay que avivar es el ‘amor-repetición’.

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