Cuando conocí a Reinaldo García Ramos (Cienfuegos, 1944 – Miami, 2024), era yo un joven ávido de sabiduría y él un hombre “abrumado de virtudes”.
Cuando conocí a Reinaldo García Ramos (Cienfuegos, 1944 – Miami, 2024), era yo un joven ávido de sabiduría y él un hombre “abrumado de virtudes”.
Dictadura que se oponga al imperialismo no es dictadura. Y cubano que se oponga a la dictadura que se opone al imperialismo, no es cubano.
Carrión ha vuelto al origen de la novela como discurso caníbal, con hambre de formas nuevas.
‘Simón’ es un homenaje a los estudiantes que alzaron sus voces contra la tiranía, y que hoy continúan arriesgando sus vidas en las calles de Caracas.
“La plaza Mantilla era una hermosa alameda de recreo, donde los paseos y los árboles conformaron un paraje admirable”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
Enrique Patterson es un ensayista, periodista y activista, conocido por su análisis de la realidad cubana. Patterson es presidente del Instituto de Estudios Cubanos.
Como los tercios de antaño, que combatieron en Flandes, allá donde Daniel Chavarría alguna vez dejó la pica, Hannah ha pensado en regresar. Pero el orgullo y el aquello de no tener que andar con la cabeza baja, la han mantenido en su camino, en el sendero español. Esta es su historia.
Contrario a lo que se piensa, en lugar de padecer de una sobredosis de fantasía, los escritores de ciencia ficción solemos escribir sobre el mundo real. Nuestro secreto está en exagerar la realidad, sea cual sea esta. Con un año como el que hemos tenido, y con un mundo como el que tenemos ahora, es difícil exagerar.
Esta obra del artista Julio Llópiz-Casal pertenece a la serie Licencia de conducción, publicada en La Fracción, una sección de Hypermedia Magazine.
Desde marzo del 2020, se han sucedido uno tras otro los escalofriantes dibujos de Raychel Carrión. En estas contundentes sátiras, invariablemente en blanco y negro (en Cuba no hay tonos medios), se plasman todos los vicios de la sociedad cubana actual. Visiones delirantes que denuncian el fanatismo cuasi religioso que demanda el poder a sus súbditos.