Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
En Estambul, cuerpos de especialistas dilucidan si es viral o bacteriano el arte cubano.
“Después de enfrentarme a innumerables obstáculos, creo que esto es sólo el INICIO de algo más grande que Dios tiene reservado”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Cualquier cosa puede ser una novela, y el efecto de la novela es el mismo que el de la intensa luz: herir.
Quizás no escribo esta columna por mi copa menstrual, como tampoco la escribo por el encierro, o por la tristeza honda. La escribo cuando me pregunto a solas: ¿Por qué esconder mi sangre? ¿De quién la escondo? ¿A quién no quiero hablarle de mi menstruación? ¿Soy capaz de leer mi futuro en “la sangre derramada”?
“La antología ‘Legado de culturas africanas en el Nuevo Mundo’ (2020) es el punto de encuentro de académicos españoles, africanos, norteamericanos y caribeños. En cada uno de los estudios puede constatarse la experiencia directa con las fuentes de conocimiento”.
Las protestas masivas que posibilitan una transición democrática, típicamente han involucrado interacciones estratégicas sostenidas, en las que las élites totalitarias primero intentan contener las protestas a través de una combinación de represión y concesiones parciales. Estas interacciones pueden durar meses, o incluso años.
“La evolución tecnológica de la sociedad ha relegado al arte a un espacio elitista y marginal en términos de experiencia. Hoy en día tiene más influencia, en el imaginario colectivo, un estúpido video de TikTok que una pintura de Picasso o Kiefer; eso es la tónica de nuestra época”.