Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Israel ha pedido a la ONU que evacue a más de un millón de palestinos del norte de Gaza en un plazo de 24 horas, insinuando una posible operación terrestre.
La joven cubana ya imagina, ya teje los sonidos de una nueva generación cubana de compositores contemporáneos.
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
The Wall Street Journal: “En el ámbito doméstico, no es centrista. En el exterior, parece no estar preparada para los peligros que se avecinan”.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Si el Estado cubano, movido por las presiones del activismo feminista, llegara a asumir eventualmente la responsabilidad de crear casas de acogida, ¿cuán inclusivas serían estas instituciones? ¿Tendrían acceso a ellas las mujeres que el Estado no reconoce como ciudadanas con derechos, por causa de su activismo político?
La reforma económica debe llevar a una mejora de la calidad de vida y el bienestar de la población, y es con ese avance importante que se deben ir abriendo espacios para las libertades políticas y democráticas, promoviendo la transformación del sistema político, pero con bases económicas solventes.
“La crítica siempre ha sido un espacio de gran tensión para mí. Ese intercambio de ideas, esos diálogos o confrontaciones, me generan un extraño sentimiento de impotencia; me exigen explicar con palabras algo que debe ser entendido desde la propia imagen”.
Mi prima me dijo: “Ya lo que quiero es que acaben de decir que esto es capitalismo, pero que nos dejen hacer a todo el mundo. Que se dejen de descaro”. Aquello me dio gracia. Capitalismo. Socialismo. Palabras tan lejanas. ¿Cómo hay gente que todavía cree en esto? ¿Cómo hay gente con fuerza para teorizar sobre esta morronguita?