“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
La ONU, respaldada por grupos humanitarios, insta a Israel a reconsiderar su orden de evacuación mientras los bombardeos atrapan a los residentes que intentan desplazarse.
Israel ha pedido a la ONU que evacue a más de un millón de palestinos del norte de Gaza en un plazo de 24 horas, insinuando una posible operación terrestre.
La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
“El hostigamiento, el aislamiento, el bloqueo de las comunicaciones, la falacia repetida ad nauseam, exacerban el clima de confrontación y no conducirán a buen fin”. Declaraciones del escritor y editor Daniel Díaz Mantilla, quien formó parte del grupo que inició un diálogo con las autoridades del MINCULT.
La fotógrafa Evelyn Sosa testimonia la sentada masiva frente al Ministerio de Cultura cubano.
Lo que estaba pasando era algo muy importante, más allá de nuestras diferencias, de nuestras broncas personales; más allá de estar o no de acuerdo con el MSI: todos y todas estábamos allí para decir BASTA. Era una señal clara al gobierno: “No pueden hacer lo que les salga de sus reverendos cojones”.
Las ocupaciones pacíficas contra el poder no funcionan por unas horas, sino por días o semanas. Los debates con los poderosos no se hacen con las puertas clausuradas, sino en vivo en plena televisión pública nacional. Las agendas y el tiempo ahora los ponemos nosotros, no los usurpadores que llevan décadas comprando tiempo.