“Lourdes Gil fue en un principio una lezamiana convencida, discípula de aquella escuela mitificadora y densa de un barroco cubano”.
“Lourdes Gil fue en un principio una lezamiana convencida, discípula de aquella escuela mitificadora y densa de un barroco cubano”.
Florida se prepara para el impacto a medida que la tormenta tropical Idalia se intensifica, apuntando a la costa del Golfo con amenazas de huracán de categoría 3.
Esa sumatoria de obstrucciones, aún sobre el cuerpo de los cineastas y sobre su salud mental, a veces habilita nuevas estrategias y usos del lenguaje.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
Esta temporada también será recordada como la de los muros y el mar. La ciudad y el país se han ido llenando de cercas y muros cada vez más altos. Un muro recién levantado es el de las tiendas en dólares y los “productos de alta gama”. Y al muro del Malecón quizás le doblen la altura.
Entrevista con el periodista y escritor Juan Manuel Cao, presentador del programa El Espejo (América TeVé), quien estuvo encarcelado en Cuba bajo acusaciones políticas cuando era aún muy joven. Cao padeció la dureza de los interrogatorios, el empleo de la psiquiatría como forma de tortura, y la cárcel. De todo ello conversa con Abel Sierra Madero.
Quién te lo iba decir: un bailarín cubano amateur que desde su islita comunista posee perfiles valiosísimos en Instagram y YouTube, desde donde arrastra a su séquito de fans hacia su cuenta de contenido erótico: @sugarprietacubana, con la cual factura. Sin grillete. Sin comisión y sin multas. Sin persecución.
Todo está relacionado. No podemos desprendernos de la contraparte virtual. Unas nalgas más grandes, una filiación política determinada, un montón de textos publicados. Todo está relacionado. Todo es lo mismo. No hay salida. Por lo menos, sepan que no me gustan los delfines. Repito: no me gustan los delfines.