En el planeta Linkgua viven Don Quijote, Lezama y Ernesto Guevara, Lorca, Bernal Díaz, Vitruvio, los personajes de los Evangelios Apócrifos, los dioses de Lydia Cabrera y Ludwig Wittgenstein.
En el planeta Linkgua viven Don Quijote, Lezama y Ernesto Guevara, Lorca, Bernal Díaz, Vitruvio, los personajes de los Evangelios Apócrifos, los dioses de Lydia Cabrera y Ludwig Wittgenstein.
La medida, en medio de la disminución de los ingresos por préstamos exteriores de Rusia, suscita especulaciones sobre la búsqueda de aliados por parte de Putin.
El expresidente Donald Trump, en un inesperado regreso a Twitter, ha utilizado su foto de ficha policial como imagen de campaña tras un sorprendente arresto en el condado de Fulton.
Demián Rabilero del Castillo (1972) es un escritor, museólogo y realizador audiovisual con un extenso currículo en la promoción cultural.
Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
“Es difícil concebir una tierra más hermosa y más desolada por las malas pasiones de los hombres”.
“En Kafka, la K puede ser un aleph deformado, torcido, pero en plenitud de poderes. Aleph, letra infinita, también es el sonido de un ahogado. El asma de Dios”.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
En la gran unión norteamericana, todos y cada uno de los nativos son también una manada muda de exiliados: “Búfalos camino al matadero”.
Fotos de hombres muy lindos. Hay un tal Alfredito que me encantó, y otros desconocidos que también me gustaron mucho. Probablemente seamos familia. Los hombres cubanos de 40 años hoy en día no son tan lindos como Alfredito. Parecen actores de Páginas del Diario de José Martí, los de las fotos.
“Nadie sabe cómo va a terminar este proceso, no hay manuales para seguir, y ninguna experiencia histórica es igual a otra. Lo que sí es definitivo es que las fuerzas de la sociedad están dispuestas a concluirlo. Hay muchos dispuestos a asumir la cárcel. Y esto representa un cambio de paradigma, y una gran esperanza para todos”.
Castresana había recorrido todos los museos en el área soviética de los Cárpatos, y había viajado en tren desde Transilvania hasta Moscú, donde había comido por primera vez mermelada casera de frutas del bosque y había paseado por primera vez por un bosque de abedules.