Apenas hoy empiezo a entender lo fukin revolucionario que es estar bien.
‘Presos de conciencia, conciencia de presos’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
Esto no es un texto de poscritica, no es un ensayo, no es la transcripción siquiera de una conversación formal: esto no es sino una acusación.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
Un juez citó al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a declarar por un presunto escándalo de sobornos durante su mandato.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
La desgracia de Tamara es infinita; más difusa que la bola del mundo, más caliente que la arena del Sahara, más pesada que la Antártida; más profunda que la desesperación, la desolación y la desesperanza, todas juntas.
A pesar de un año de estancamiento de los frentes de batalla, el objetivo de reconquistar el 20% de Ucrania bajo ocupación rusa parece poco prometedor.
El Decreto-Ley 373 solo sincroniza al audiovisual cubano con otros campos creativos como las artes visuales. A la larga, evidencia cuán alienada estaba la esfera fílmica respecto a su propio contexto, en temas de reconocimiento legal básico. Cuadros y esculturas sí, películas no. Al moverse, las imágenes parecen ser más peligrosas.
Son la línea y el plano de color (de apariencia casi tectónica) los dos elementos esenciales en el andamiaje corporal que prefigura el mapa pictórico de Ernesto Gutiérrez Moya.
Black Man in Red Cuba (1970), de John Clytus, son las memorias de un afronorteamericano sobre la Revolución Cubana, ese proceso social que, leído hoy a ras del año 2020, es como si nunca hubiera existido. Aunque todavía esté ahí, como un fósil patiseco, flotando en el ámbar amargo de la fidelidad fascista y la idiotez ideológica.
En Cuba, hoy, el sexting es una contingencia estupenda. Para cualquiera que se dedique en a la literatura y posea una mente astuta y le interese la comunión entre el sexo y el lenguaje, el sexting es la oportunidad de entrar en un mundo dominado por la libertad. No es que el sexting de buenas a primeras sea literario, pero sí hay literatura en él.