Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Es ahí donde confluyen curiosos, asiduos, deseosos, guapos, conocedores, inexpertos, pingueros, despechados, faltos de dinero. Todos en busca de lo mismo: sexo, contacto.
Fina García Marruz nos ha dejado un libro sobre la República, mucho más hondo, original y brillante que las memorias noveladas escritas por su esposo, Cintio Vitier.
Europa está en alerta máxima tras una serie de presuntos atentados y de sabotajes vinculados a Moscú, que hacen temer intentos rusos de desestabilizar el continente.
La frontera con Egipto en el extremo sur era la única frontera terrestre de la Franja de Gaza que Israel no controlaba directamente.
Uno vive donde vive: en el páramo. No en el de esa fastuosa y lúgubre (pero refulgente) novela titulada ‘Wuthering Heights’. Y voy a ver quién pinga me acusa de malinchismo.
¿Cómo opera la lógica de la corrupción en la política? ¿Cuáles son las funciones de las políticas anticorrupción? ¿Para qué sirven las políticas anticorrupción impulsadas por la sociedad? ¿Es posible evitar la corrupción en tiempos de guerra?
Sobre la exposición ‘Green Havana’ de Leandro Feal, inaugurada el 28 de mayo de 2024 en El Apartamento (Calle de la Puebla, 4. Madrid), con comisariado de Osbel Suárez.
El reconocimiento del Estado palestino alcanza las 145 naciones, ya que Noruega, España e Irlanda se suman en medio de la actual ofensiva israelí en Gaza.
En lo que a mí respecta: progreso me sobra, me faltan ganas de matar al policía, por ser escritor soy un perpetuo desclasado, y el sexo lo tengo bajo control a mi edad.
Conversación con Hamlet Lavastida: “El lenguaje que intenta construir el relato de la Revolución y el Estado es tan desmesurado que señala las antípodas de de sí mismo. Es un lenguaje tan cercano a la burocracia militar que podríamos pensar que la sociedad nunca se ha articulado más allá del delirio de algún lunático oficinista obsesionado con el género policiaco”.
La crítica de arte en Cuba se está convirtiendo en una suerte de falsificación mitológica, una especie de universo autorreferencial que habla más del crítico que de los sistemas de reflexividad de las obras y de sus horizontes enfáticos. Una crítica que soporta el ego más que el logos. Esa crítica, sospecho, nace, per se, con su fecha de caducidad.
Los poetas José Ramón Sánchez y Oscar Cruz, editores de la excelente revista literaria La Noria, me propusieron escribir la introducción a una antología de poesía cubana que ellos habían preparado. Luego me hicieron saber que no publicarían el texto a menos que yo eliminara la alusión a Clandestinos, el grupo que realizó acciones de protesta cívica en Cuba. Nunca he modificado lo que he escrito por razones políticas. Esta vez no iba a ser la primera.