Las imágenes de Diana Markosian de una institución antaño grandiosa tienen un aura de decadencia y plantean una pregunta sobre lo que motiva a los bailarines que quedan.
Las imágenes de Diana Markosian de una institución antaño grandiosa tienen un aura de decadencia y plantean una pregunta sobre lo que motiva a los bailarines que quedan.
Debido a la falta de educación cívica, el deterioro de la cultura, y la escasez en la Isla, llegar a Miami produce un desenfreno de consumismo y un deseo desmesurado de enriquecerse.
CARICOM insta a Cuba a enviar “cascos azules” a Haití bajo el auspicio de la ONU, con financiamiento parcial de EE.UU.
“La realidad es que más dispositivos digitales equivalen a menos tiempo para concentrarse y, por supuesto, para pensar”.
“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
The Athletic: “Mijaín López, luchador cubano de 41 años, se convirtió el martes en el primer atleta en ganar cinco oros olímpicos consecutivos en la misma prueba individual”.
“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
The Economist: “Frente a una alternativa más audaz pero más divisiva, el gobernador de Minnesota era la opción más fácil”.
“A Kiki Corona nunca le fue bien en el ICRT. Su propia guerra tiene más que su música: está basada en el conflicto del propio Kiki cuando, siendo un chamaquito despreocupado de familia rica, le metieron en la cabeza lo de ser informante y él, tan buena gente, se lo creyó todo”.
En tiempos de COVID-19 no es que la ensoñación mantenga a raya a la locura, sino que la realidad podría confirmarse como una variación de lo fantástico. El comportamiento y la forma del virus alimentan la exaltación del mundo del horror.
El lenguaje de Patricia Heras es corporal y sinestésico, alucinatorio, tajante, indisciplinado. Su vocabulario habla de una electrificación permanente, de la digitación de un mundo que, como aquel piano de la cárcel donde vivió, quiere tocar y no puede.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.