Ashley Moody, ha hecho un llamamiento a la secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen instando a que cese el apoyo a “los intereses comunistas de Cuba”.
Ashley Moody, ha hecho un llamamiento a la secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen instando a que cese el apoyo a “los intereses comunistas de Cuba”.
Un teatro de la comprensión y dignificación del mundo femenino y del cuerpo como espacio sometido que se convierte en un grito en escena.
Nadie escuchaba. Nadie escucha aún. Lamentablemente hoy, por lo teatral en el discurso, todos hablan, o publican, o cantan, o pronuncian.
“Hoy hay más gobiernos de izquierdas que en el apogeo de la Guerra Fría en este hemisferio. E incluyo a Canadá entre esos gobiernos”, declaró DeSantis.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, está a punto de perder el control de su refinería Citgo, con sede en Houston.
El equipo de Carlo Ancelotti se impuso el miércoles en la tanda de penales al Manchester City, vigente campeón de Europa, y se clasificó para semifinales.
El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, la persona de contacto cubana en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, habla con el periodista de inmigración y política de CBS News, Camilo Montoya-Galvez.
Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.
A Luis Manuel Otero le debemos, cuando menos, dos cosas: la restitución de un diálogo crítico con el poder, y haberle dado nitidez al peor rostro del censor totalitario.
Ginés Liébana es un tipo pervertido y perverso. Lo es porque mientras que otros se dedican a citar o a reverenciar al modelo de la fascinación y de la admiración, él fagocita, expolia y redefine esa usurpación de los maestros de ayer para convertirse en un Dandi de hoy.
José Alberto Lezcano no sostiene con las películas que ama una relación posesiva, y las que detesta tampoco las echa a los perros. En cuestiones cinéfilas puede ser colocado a la altura de Guillermo Cabrera Infante y Eduardo Manet.
Los negocitos domésticos en Cuba son los menos privados de todo. Son empresas estatales con una careta al descaro. Sólo por este detalle el castrismo no es una dictadura como tal.