Emmanuel Todd predijo 15 años antes la caída de la URSS. En su último libro vaticina, como un hecho inevitable y en curso, la derrota de Occidente.
Emmanuel Todd predijo 15 años antes la caída de la URSS. En su último libro vaticina, como un hecho inevitable y en curso, la derrota de Occidente.
“He visto cosas bastante osadas en París, pero en La Habana es espantoso. París es una escuela dominical comparada con la capital cubana”.
Dos hermanitos sexagenarios entonces, rodeados de aquella infancia insular. Los dos fallecidos en el siglo XXI, tan pronto como dejamos de mirar la foto. Hoy.
The Miami Herald: “El acto, organizado por la Oficina de Participación Pública y anunciado como Día de Cuba en la Casa Blanca, se celebra para ‘reconocer’ las contribuciones de la comunidad cubanoamericana a Estados Unidos”.
Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, está a punto de perder el control de su refinería Citgo, con sede en Houston.
El equipo de Carlo Ancelotti se impuso el miércoles en la tanda de penales al Manchester City, vigente campeón de Europa, y se clasificó para semifinales.
El viceministro cubano de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, la persona de contacto cubana en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, habla con el periodista de inmigración y política de CBS News, Camilo Montoya-Galvez.
Dicen que hay tipos matando perros. Y viejitos que se desmayan bajo el sol.
La frontera entre Estados Unidos y México refleja los cambios económicos y el impacto en la comunidad de la intensificación de las medidas de seguridad.
Capítulo de Turcos en la niebla, novela ganadora del XX Premio Unicaja de Novela Fernando Quiñones, que publicará próximamente Alianza Editorial.
Las cositas cubanas eran, también, los incontables documentos de identificación y racionamiento con que contábamos entonces. La memoria hecha crucecitas y palitos.
El libro más reciente de Orlando Luis Pardo Lazo (Book Trailer).
La sala Charlot es el interior de un animal putrefacto. La temperatura es fría y huele mal. Como un caballo muerto. La fetidez va ganando poco a poco locales destinados a servicios públicos y espacios privados, y también sucede a ras de calle: en mitad de una cuadra cualquiera, esquinas, calles enteras, barrios…