Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
Vi años en que tú no habías nacido. Pude haberme quedado solo en el mundo, pero tú naciste después.
No una Cuba imaginada o deseada, mucho menos una Cuba inagotable, pero sí una Cuba negada cínica y persistentemente.
Cuatro personajes que expresan con fuerza ʻalgoʼ de la identidad nacional: Cecilia Valdés, Fotuto, Elpidio Valdés y Pánfilo.
“¿Podemos referirnos a un sexo “dado” o a un género “dado” sin preguntarnos primero cómo se da el sexo y/o el género, a través de qué medios?”.
WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
WLRN: “El Departamento de Estado reconoció a la exiliada cubana de Miami María Werlau, que se enfrenta al programa de exportación de médicos y mano de obra de Cuba, entre quienes luchan contra el tráfico de seres humanos”.
¿Cómo iba a convertirse en un buen personal de servicio, alguien a quien le habían inculcado que servir a otro ser humano era denigrante?
Según Rusia, lo que está ocurriendo en Ucrania no es ni más ni menos que la reafirmación de las posesiones ancestrales de los rusos y el fortalecimiento de su soberanía.
Ciertas preguntas a Lourdes González Herrero, poeta, narradora y directora de Ediciones Holguín.
A propósito de El regreso (Blanca Rosa Blanco), El viaje extraordinario de Celeste García (Arturo Infante), y Un traductor (Rodrigo & Sebastián Barriuso).
Cuando llegamos a nuestro edificio, por fin me miró. Tenía los ojos de mi madre y sus facciones aguajiradas de cuando jovencita, más o menos en los años del triunfo de la Revolución. No tuvo que decirme más nada. Los dos entendimos que los dos lo habíamos entendido.
Tengo un amigo que cuando habla de una mala obra de teatro se lleva la mano a la frente y sentencia: fatalité.
Esta es la única expresión que me viene a la mente cuando camino por las exposiciones, oficiales o no, de la XIII Bienal de La Habana.