La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Un dibujo gestacional que no viene del útero, sino del alma.
Conversamos con Cristina María Rodríguez Pentón, pastora evangélica y presidenta del Ministerio Mujer a Mujer, una de las voces más firmes contra la opresión del régimen.
María Corina salió de la Casa Blanca con la certeza absoluta de que tú, ‘my President’, no contabas con ella para nada, a pesar de la baba y la adulación.
Me impactó su prosa limpia y sencilla, las descripciones precisas, entre poéticas, desgarradas y agudas, al pintar travesías y horrores sin sensiblería ni victimismo.
Cuando las circunstancias precisas lo exigen, todos somos capaces de relativizar el apego a la ley moral y al concepto universal de lo bueno.
Nos vamos a abrazar llorando. De hecho, ya estamos llorando abrazados.
Aspirar a una revolución verdadera desde la distancia se asemeja a un acto de crueldad.
“Por pura coincidencia, he estado leyendo a Fina García Marruz durante este mes en que se cumplen dos años de su muerte. Leyendo unas cartas suyas a Julián Orbón”.
¿Si el cristianismo es la prueba tácita del triunfo de la moral de los siervos sobre los amos, el comunismo debe ser una transmutación de esas ideas?
Una poesía que planteara la realidad del hombre viviendo íntimamente su vida en el seno de la sociedad a partir de la perspectiva del yo.
Las actas electorales venezolanas “son, sin duda, el tiro de gracia a la izquierda latinoamericana y, por extensión, a las izquierdas internacionales que callen ante semejante canallada”.
¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
“Lo más profundo del alma de la ciudad se desdobló ante sus ojos: vio las sombras de muchos de los que ya no estaban allí para caminar sus calles”.
“Si existe la tentación de juzgar estos problemas como la preocupación particular de unos paletos en el culo del mundo, un vistazo a mi vida revela que los aprietos de Jackson se han vuelto mayoritarios”.
Haití sumida en el caos: las bandas liberan a 5.000 presos, cierran aeropuertos y desafían al gobierno del primer ministro Ariel Henry; se impone el toque de queda.
“Todas las opciones están sobre la mesa”, anunció Hassan Nasralá, en su primer discurso desde el atentado de Hamás del 7 de octubre.
Los científicos relacionan las manchas profundas del manto con Theia, cuya colisión con la Tierra hace 4500 millones de años probablemente formó la Luna.
En nuestras latitudes, tales maravillas botánicas son hijas del descuido y la desidia, que no del esfuerzo mancomunado o la mano de obra esclava.
Hoy, mejor que cualquier otro día, he comprendido ese grito que sale del alma: “En San Isidro estamos todos”. Les toca a ustedes la escalada de violencia en una expresión muy alta; a mí, en mucha menor medida. Lo peor es que mañana le puede tocar a cualquiera. No es necesario alzar la voz para ser acusado; basta, tan solo, tratar de asomar la cabeza fuera del guion.
Está claro que, por mucho que doren la píldora, Miami no es ciudad para los actores. Y menos para el tamaño de Broselianda Hernández. Lo más duro es que el cine cubano también la abandonó. Ese cine ingrato que desatiende a muchos, aun en el momento de mayor brillo. Brose se quedó sin tierra. Por eso se ahogó.
Maldito Menéndez: «Creo que el arte gusano será el arte cubano que contemple la historia del arte en el futuro, pues será el único arte representativo del periodo castrista».
El impulso irrefrenable que actúa sobre José Manuel Egea, incitándole a rayar obsesivamente sus dibujos, anuncia o convoca al Lobo.
“Veo a mi generación como la de la resistencia, aquella que desde la más absoluta oscuridad del Periodo Especial, supo hacer florecer un arte nuevo, auténtico y vigoroso. Una generación que tuvo que tragar en seco y aceptar que es difícil, casi imposible, transformar nuestra realidad política y social desde el arte”.
“El artista no es un título, no es una página web, no es un portafolio, no es un currículo, no es una tarjeta de negocio, no son redes sociales, pero nos hemos convertido en eso. Nos hemos adherido a las palabras, a los conceptos, y sobre todo a las tendencias; ese oleaje que viene y va, y te deja tirado en cualquier orilla”.