La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
El alivio de Ucrania por poder luchar para vivir un día más también se mezcla con la inquietud por la futura ayuda de Estados Unidos.
La ley SB4 de Texas desata el miedo, ya que permite una dura aplicación de la ley de inmigración dirigida por el Estado, con la posibilidad de separar familias.
Aquí se está cauterizando el concepto mismo de ciudadanía.
confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
¿Cómo se define la palabra “seguro”? Si la palabra seguro se define como “sin efectos negativos”, entonces las vacunas no son 100% seguras.
Hypermedia Magazine rinde homenaje a la periodista cubana Azucena Plasencia (1943-2025).
Son la doncella y el miliciano. Están a punto de quitarse cívicamente la ropa, para celebrar así el eros del último enero de aquella década descomunal.
‘Ábrete eso’, le pedí. Y lo hizo. Soy un adicto a los labios menores. ‘Qué mal tú me pones’, reveló.
La Historia que se escribe desde la academia cubana es aburrida. La Historia tiene que, como producción intelectual, primeramente seducir al lector.
La novela ‘Gótico Americano’, del escritor Abel Fernández-Larrea Berriz gana el Premio de Narrativa “Editorial Hypermedia 2023”. El jurado también distinguió, como finalistas, los libros ‘Auza’ de Lemis Tarajano y ‘Basura biológica’ de Yanier H. Palao.
¿Pero qué es un artista esencialmente, sino un traidor al resto de los seres humanos y también a sí mismo? Enamorarse de un artista es enamorarse, fatalmente, de una traición.
El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Jake Sullivan, anunció que Corea del Norte “pagará un precio” si decide suministrar armas a Rusia.
¿Hay una historia? Si hay una historia comienza en los años 90, a mediados de una década dura, aguda. Como un clavo de hierro sobre la tierra al mediodía. De aquella década nadie, creo, recuerda el invierno. Al menos yo no puedo recordarlo. Solo la canícula, la fatiga, el áspero alcohol producto de una alquimia de posguerra. Y los sueños.
Los videos, las directas, los live, las tiraderas: me parece que los cubanos y las cubanas, allá, acá, acullá, andamos como pollitos ciegos chocando contra el mismo cascarón. Este le dice a aquel, el otro le dice al otro. Y así andamos entretenidos mientras el diablo, en algún lugar cómodo, se toma un vasito de Coca-Cola con hielo y se echa otro show.