Yoss, seudónimo de José Miguel Sánchez Gómez, nació en Cuba, en 1969. Es un escritor y narrador de ciencia ficción. Ha escrito más de 50 títulos y acumula una larga lista de premios. Reside en La Habana.
Yoss, seudónimo de José Miguel Sánchez Gómez, nació en Cuba, en 1969. Es un escritor y narrador de ciencia ficción. Ha escrito más de 50 títulos y acumula una larga lista de premios. Reside en La Habana.
No se acaba de entender cómo un país tan cinematográfico sigue dando más especialistas de artes plásticas, teatro, música y ballet, que de cine.
María Elena Hernández Caballero (La Habana, 1967) es poeta y narradora. Entre otros títulos, ha publicado la novela ‘Libro de la derrota’ y el libro de cuentos ‘Tres metros cuadrados de Purgatorio’, ambos por la editorial Hypermedia.
El récord de cruces de la frontera entre Estados Unidos y México alcanza su nivel más alto en 20 años, lo que pone de relieve una compleja crisis migratoria en medio del estancamiento político en Washington.
En 2020, meses después de que la Procuraduría General de la República le donara Pie de Gigante a un testaferro de la familia Ortega-Murillo, a la Alcaldía de Tola llegó un plan para desarrollar la propiedad donada.
“Al ofrecerse, el sexo de Irina asumía de repente la forma de una mariposa bruja con las alas abiertas”.
Hamás propone una tregua de 135 días en Gaza, que exige la retirada israelí y la liberación de los rehenes, en medio de los esfuerzos diplomáticos de Qatar, Egipto y Estados Unidos.
El tratado armamentístico de Ecuador con Estados Unidos lleva a Rusia a prohibir la importación de plátanos y flores, lo que afecta a cinco empresas ecuatorianas.
El ex presidente Sebastián Piñera muere en un accidente de helicóptero a los 74 años, marcando el fin de una era para la derecha en Chile.
Entrevista con Marlene Azor a propósito de su libro Discursos de la resistencia. Los proyectos políticos emergentes en Cuba, (Hypermedia, 2016).
Leyendo entrelíneas Palabras a los intelectuales: «al mismo tiempo y de la misma manera que la burocracia política y la sociedad coartan y catonizan a sus miembros, les conceden dosificadamente reconocimientos, es decir mantienen lo censurado dentro del itinerario convivencial, aquilatándolo con ciertos méritos».
Del arte a las “políticas del arte” hay solo un paso. Siempre a favor de una mediación oportuna o finalidad oportunista.