Nada es tan respetable que no pueda ser cuestionado, puesto en solfa o incluso degradado mediante el uso pacífico de la libertad de expresión.
Nada es tan respetable que no pueda ser cuestionado, puesto en solfa o incluso degradado mediante el uso pacífico de la libertad de expresión.
Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
Incluso aquellos cineastas que han trabajado dentro de las pautas institucionales de la Revolución no están a salvo de que su trabajo sea despedazado.
El ODC advierte que la cooperación cultural en contextos autoritarios plantea dilemas éticos y políticos de gran envergadura.
El autor no se limita a narrar una historia de exclusión, sino que propone una lectura crítica del proyecto totalitario como empresa de ingeniería social.
“Siempre serán demasiados los negros, así sean minoritarios. Y blanquear negros seguirá siendo una urgencia, así sea en el imaginario”.
No le llegó el permiso para viajar o para renunciar a su ciudadanía cubana, no podía estudiar lo que deseaba, y no podía, por más que lo hubiese intentado, sentir algo más que afecto por alguna mujer.
A medida que disminuye la influencia de Estados Unidos en América Latina, se refuerza el control económico de China.
Los exiliados bielorrusos se enfrentan a un futuro precario, ya que el nuevo decreto del presidente Lukashenko restringe la renovación de pasaportes en el extranjero.
Para Rusia, atacar Ucrania no es sólo una cuestión de imperialismo, sino también de mantener su peso como Estado civilizador central.
Sus composiciones eran tan populares que llegaron a molestar a algunos jerarcas de la cultura de aquel período.
Hezbolá al borde de la guerra con Israel al expirar el ultimátum; el inminente discurso de Nasralá hace temer un nuevo conflicto en la zona.
Hoy, mejor que cualquier otro día, he comprendido ese grito que sale del alma: “En San Isidro estamos todos”. Les toca a ustedes la escalada de violencia en una expresión muy alta; a mí, en mucha menor medida. Lo peor es que mañana le puede tocar a cualquiera. No es necesario alzar la voz para ser acusado; basta, tan solo, tratar de asomar la cabeza fuera del guion.
No sé como durmieron esa noche los niños que sufrieron esta violencia. Lo que sí sé es que si los atacantes pudieron dormir, entonces la cosa está peor. ¿Cómo alguien se puede prestar para asustar a un niño? ¿Cómo alguien se puede prestar para atacar a una madre? ¿Eso es Revolución? ¿Eso es defender la patria?