Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
Marlon David, David Marlon. Tú eras dos en uno, la cafetera que explota y mancha las paredes de la casa. Pura explosión y tizne. Un tranvía llamado Marlon David.
“Hoy hay más gobiernos de izquierdas que en el apogeo de la Guerra Fría en este hemisferio. E incluyo a Canadá entre esos gobiernos”, declaró DeSantis.
El anhelo de construir un país demasiado idílico para los tiempos que se viven en Cuba.
“Nuestra falta de amor a la patria nos ha llevado a pactos de silencio, a no denunciar nuestra hambre, nuestra escasez de lo más básico”.
“Sueño con una Cuba donde la aspiración de los cubanos no sea irse, donde prevalezca un proyecto de nación inclusivo y pluralista”.
Una de las historias más poderosas del béisbol cubano es la de Armando Capiró.
“Para los agentes de seguridad cubanos no existe diferencia entre un periodista independiente y un disidente político”.
Contemplar la profundidad del otro como extensión de nuestro propio abismo.
Un 23 de abril histórico: para celebrar los 50 años de este acontecimiento, merece la pena poner sobre la mesa del examen crítico los constructos ideológicos y seudoteóricos de la época, que vibran como consignas en la Declaración sobre “La actividad cultural” del Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura.
“Vine porque el socialismo cubano lo necesitaba”. “Nadie viene por eso, dime la verdad”. “Vine porque no tenía opción: mi hermano está en Angola, si yo rechazaba esta propuesta iba a quedar como un cobarde”.
El audiovisual pornográfico propiamente dicho continúa relegado a los márgenes del discurrir histórico, estético y discursivo del Séptimo Arte.
No es posible reducir la complejidad de la cultura rusa, su espiritualidad atormentada y contradictoria, a la actuación del poder político zarista, soviético o postsoviético.
El asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, pone al descubierto la impunidad de que goza el narcotráfico en América Latina.
Decidido a transitar sobre esa cuerda floja que es el espacio arte como escenario social y político, la obra de José Ángel Toirac hace visible las contradicciones que engendra el propio sistema.