Una conversación con la actriz Marcela García Olivera.
El eterno femenino, ese arquetipo espiritual y moral, con tendencia a la pasividad y la belleza, consecuencia de un mito patriarcal, es imposible.
Tras el colapso del imperio soviético, todos los países independientes partían de la misma “casilla de salida”: la dictadura comunista. Pero en cada uno la democracia se convirtió en un ejercicio diferente. Estudiamos los casos de Estonia, Rusia y Ucrania para entenderlos.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
BBC News: “La oposición venezolana tachó de fraudulento el anuncio del CNE y prometió impugnar el resultado”.
WAPO: “La oposición del país, durante mucho tiempo fracturada y asfixiada por el gobierno autocrático, ve su mejor oportunidad en más de una década”.
“Pensaba en lo avergonzada que se sentiría si tuviera que llegar a explicarle a algún colega que ella, doctora en Ciencias Bioquímicas, estaba considerando un remedio mágico para su hermana”.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
Ahora que se divisan vacunas en lontananza, acaso una candileja al final del túnel, he regresado con energías renovadas a mi novela en proceso, cuasi lista desde los tiempos inmemoriales. Ya no me atrevo a anunciar que la daré por concluida en el transcurso del presente año. Ay, amiguitos, si solo dependiera de mi voluntad…
Concluida su fase institucional, el movimiento MAGA se revela como lo que siempre ha sido: una apelación a la violencia. Para darle visos de legitimidad, el escenario que presenta es una ficción distópica, un mundo posdemocrático y totalitario donde ellos son víctimas, en tanto han sido privados de libertad de expresión.
“Creo en las ciudades, pero no en los estados-nación. Cuba es solo un paso más en una jerarquía que incluye a San Nicolás de Bari, el Caribe, Latinoamérica, el planeta Tierra. Y no es que no sea importante ser de Cuba, pero en lo que respecta a mi trabajo, tiene la misma significación que el hecho de llamarme Yonlay”.
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.