“Censurar una revista da al traste con las ventajas que una actitud dialogante y abierta representa para la creación artística de cualquier país”.
“Censurar una revista da al traste con las ventajas que una actitud dialogante y abierta representa para la creación artística de cualquier país”.
Los civiles de Gaza se enfrentan a una grave crisis humanitaria con las potencias regionales en estado de alerta máxima.
Por primera vez, boxeadoras cubanas competirán en la Copa de Boxeo de Colonia 2023, uniéndose a más de 120 atletas de 10 naciones.
La exposición de Abela en la Galería Zak fue uno de los episodios que sirvieron para la elaboración de la noción de arte cubano moderno.
“Nadie sabe de dónde brotaba la magia de esta muchacha, cuyo rostro de enigmática mirada irradiaba el misterio de la poesía”.
Era un lugar,/ un miedo/ vulgar y colectivo /tejido por las sombras,/por demiurgos / que hicieron una fiesta /y lanzaron al fuego nuestros libros.
“Lourdes Gil fue en un principio una lezamiana convencida, discípula de aquella escuela mitificadora y densa de un barroco cubano”.
En una de sus habitaciones se dio la famosa discusión entre Gómez y Martí sobre un tema que a pesar de los muchos años transcurridos nada ha perdido en urgencia.
Todos los poderes dinásticos contienen y esconden enormes dosis de podredumbre y de voracidad.
Un 23 de abril histórico: para celebrar los 50 años de este acontecimiento, merece la pena poner sobre la mesa del examen crítico los constructos ideológicos y seudoteóricos de la época, que vibran como consignas en la Declaración sobre “La actividad cultural” del Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura.
Escribo con la misma indisciplina de siempre, mi oficio es alterado por las urgencias que cada día tienen peores nombres, sobrevivir en múltiples caos, la economía maltrecha, los desastres de salud, salir a la calle al canibaleo nacional, dormir y despertar en una misma pesadilla.
Visité a Generoso Jiménez en el año 2006. Tenía la misma humildad de Bebo Valdés, Cachao y Cándido Camero. “¡Ay, chica, déjame que te cuente!”, me decía. Y antes de seguir, se reía de sus propias memorias. Es un gusto compartir esta conversación con uno de los grandes de la música cubana.
Que dicten los dictadores y que sigan los seguidores. Perdónenme los estudiosos de la Cuba contemporánea que piensan más calmadamente en el futuro de todes, pero yo no creo en las hadas desde que se me cayeron los dientes de leche y nadie vino a recogerlos.