La cultura oficialista cubana ha servido como
La cultura oficialista cubana ha servido como
El presidente colombiano, Gustavo Petro, niega conocer sobre fondos irregulares en su campaña tras declaraciones de su hijo Nicolás ante la Fiscalía.
El hijo de Gustavo Petro, en un giro inesperado, destapa un escándalo de financiamiento ilegal que amenaza con desestabilizar el mandato de su padre.
Enrique Patterson es un ensayista, periodista y activista, conocido por su análisis de la realidad cubana. Patterson es presidente del Instituto de Estudios Cubanos.
El libro analiza la obra de varios intelectuales cubanos a los que el autor asocia con la idea de reforzar la decencia de la República para evitar la injerencia de los Estados Unidos.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
Un banco internacional de desarrollo proporcionó cientos de millones de dólares en financiación al gobierno nicaragüense, mientras se documentaban asesinatos generalizados, torturas y exilio forzoso de opositores al gobierno.
En una carta fechada en Birmingham y 1938, Auden le escribió a Connolly: “…realmente escribes sobre literatura de la única manera que es interesante, excepto para los académicos, como una ocupación real, sea la banca o fornicar, con todo su aburrimiento, emoción y terror”.
Imágenes inéditas con fotos personales de miembros de la Generación Mariel, dedicatorias de libros y copias de las páginas originales de los trabalenguas de Reinaldo Arenas, y más.
La conjunción de la poesía y la estadística de contagios y muertes: ¿una complicidad? Imaginaba el ingreso hospitalario y la atención médica al esquizofrénico y al suicida, y me vi de cara a ese escenario de poesía y delirio en grado sumo, erigido en la ribera opuesta de mi terraza: Alamar.
Todo el mundo solo. Todo el mundo triste. Todo el mundo desesperado, al borde de la autodestrucción. De ahí salieron las ráfagas semiautomáticas de Alexander Alazo en contra de la embajada cubana en Washington, DC. De esa soledad, de esa tristeza, de esa desesperación. Tedio de una muerte masificada. Paranoia sin contenido, esquizofrenia inercial.