Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
El Estado nación se resquebraja y cede espacio a imperios reconfigurados, donde el poder ya no se mide en fronteras, sino en dependencia, datos y control.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
Cuando el mito no se revisa, no se reescribe de acuerdo a los tiempos que cambian, se vuelve fantasma y, como tal, vuelve.
Hay que vivir una odisea para que el regreso al origen sea posible.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
La crisis energética no solo revela vulnerabilidades estructurales acumuladas, sino que también expone la fragilidad del ecosistema cultural.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Los represores se quedaron dormidos y el cuartico prendió una candela que se extendió por todas partes.
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
Siento en ella el olor a enfermedad, esa que escuché en la boca de mi padre y abuelos, esa cuyo nombre casi no logro pronunciar: esquizofrenia.
Dos de estos cubanitos lucen como animales de ciudad. Ya han singado en burdeles urbanos y saben lo que es la gran vida de los neones.
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
El ODC vuelve a llamar la atención sobre el sistemático secuestro de las instituciones culturales cubanas bajo una fachada democrática.
En la Cuba real, cualquier alegría tiene que ver más con un deseo que con un estado mental donde existan motivos comprobables para el júbilo.
El castrismo y su continuidad están colimados por una crisis poblacional equivalente a un golpe demográfico.
Por primera vez en 25 años, San Diego ocupa el primer lugar del país en cruces fronterizos de migrantes, superando a Tucson.
El aumento de los cruces ilegales por la frontera sur desafía las políticas estadounidenses, mientras el Congreso y la Casa Blanca estudian importantes límites al asilo.
La expulsión del CICR de Nicaragua deja a más de 90 presos políticos en un estado de vulnerabilidad.
Salir de Cuba luego del 1 de enero de 1959 se volvió, tal vez, el mayor acto de esperanza al que pueda acudir un cubano.
‘The Last Investigation’ (‘La última investigación’), de Gaeton Fonzi. Un libro que tuve que leer porque es casi una biblia para esos que creen, o necesitan creer, que la muerte de John Fitzgerald Kennedy (JFK) debe ser adjudicada al ‘establishment’ de los Estados Unidos.
¿A qué se debió el frenesí ajedrecístico en la Cuba de los años 60?
“La gente de la Generación Cero le dio la vuelta a los temas realistas: se habían explotado tanto que, para ellos, ya era más atractivo imaginar un futuro distópico. Cualquier cosa que no fuera la realidad. Como yo misma hago a veces”.
No hay alivio en la voz del revolucionario o fidelista; sin embargo, el llanto de las caderas es siempre liberador bajo la voz sazonada del choco-reparto.
“El curador tiene la capacidad de ofrecer información sobre el ensamblaje final de la exposición, redimensionando las ideas del artista, que está sumergido constantemente en su obra”.
Vivimos tres disidencias. Por el contenido de las películas padecemos una censura institucional; luego con el Estado; y para rematar, con las instituciones internacionales.