A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
A todos los otros recuerdos se sobreimpone implacable el de aquella primera mañana de 1959 en la que el pueblo de Cuba estrenó una esperanza que nunca compartí.
En un tiempo donde los algoritmos persiguen tendencias y la atención se diluye, lo que sigue importando es el trabajo lento de construir una vida al servicio de la expresión.
Pongamos que el vestido le ha servido de segunda piel, aquella con la que ha podido no ya camuflarse, sino habitar desde el arte las adversidades de la emigración o el exilio.
¿Se acercarán a ti y te apretarán por el brazo antes de que escuches la orden: “Acompáñenos”?
Lo que nos hace humanos es crear una casa para el que nace y otra para el que muere.
Los venezolanos no creen que esta intervención sea altruista. Comparan ESCENARIOS MATERIALES posibles con una REALIDAD MATERIAL insoportable.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
Quizás este año que nace trae en su vientre la respuesta. Replegada, oculta y expedita. La semilla-milagro.
Un cubano nacido después de 1959, que viva fuera y que extrañe a Cuba hoy, extraña la Revolución, extraña a Fidel Castro, extraña vivir en dictadura.
Cuando piensoes por razones que ni siquiera tienen que ver con los premios, la fama, el dinero.
Aunque no lo parezca, en esa felicidad fascinante está la clave de la invasión militar de Moscú a Ucrania, una especie de limpieza dental que ya se estaba incubando en mayo de 1963.
Keila Vall de la Ville (Caracas, 1974). Escritora y antropóloga. Fundadora del movimiento Jamming Poético y coeditora de las plaquettes ‘Mermeladas para llevar I, II y III’, y de la antología ‘102 Poetas en Jamming’. Además, es autora de la novela ‘Los días animales’.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
La RAE critica las directrices sobre “Lenguaje no sexista en la administración parlamentaria”, argumentando que distorsionan el español sin avanzar en la igualdad de género.
¿Son los lingotes de oro encontrados en la casa y el Mercedes Benz descapotable de 60 000 dólares motivos suficientes para acusarlo?
Esta guerra debería importar a todos. Si hay una lección de la historia, es que lo que empieza con los judíos nunca acaba con ellos.
El amanecer es un resultado que no siempre termina presenciándose, un recibimiento a la luz desde el inconsciente que se sabe devuelto al mundo de la risa y los juegos.
Vivimos una distopía, ¿alguien lo duda? Miro por la ventana y me da por odiar a todo el que pasa: ¿será posible que se sigan exponiendo? Esta mierda mata, y no se sabe quién la tiene. Eso pienso y se me olvida que ayer salí a buscar una tarjeta para el teléfono, que mañana necesito comprar almohadillas sanitarias.
Nunca antes había seguido tanto la TV cubana. En general no me interesa. Para informarme uso otras vías, cuando puedo. De lo contrario, me mantengo al margen de todo. Ahora eso es casi un suicidio. Es necesario estar al tanto de lo que ocurre, en el país y fuera de él.
Los perfiles de Ernesto Hernández Busto están marcados por la política y la emigración.
Junto a su faceta más visible esta entrevista indaga sobre otros puntos de su obra.
Yo dibujaba con café, con tierra. Hacía una pasta machacando pastillas de los medicamentos que son de colores, como el timerosal, el yodo, el alusil para la acidez.
Los 11 momentos de este año. Los 11 libros que me acompañaron sin fallo. Las 11 canciones que más escuché. Las películas y series que más me marcaron. Los filmes que volví a ver… Este año no nos ha dejado descansar. Ante la cercanía del fin del mundo, lo único que me salvó fue el amor.
“¿Realmente creo algo? ¿Me interesa ser original? En este momento me veo como un reorganizador de información en aras de generar disímiles contenidos dentro de una obra, alejándome de la estructura: A (idea) hasta B (idea que llega al espectador). Quiero ver este sistema de una manera más rizomática”.