Una escritura donde la realidad, aun cuando abruma, termina por exaltar la voz de quien escribe.
Una escritura donde la realidad, aun cuando abruma, termina por exaltar la voz de quien escribe.
El “día” comenzó entre banderas heladas y cámaras expectantes. Trump regresaba al poder con la convicción de que aún tenía una misión pendiente.
Sentimos que vamos perdiendo, día a día, esa conectividad con el mundo que tan importante resulta en los dramáticos y decisivos momentos que vive el país.
Es ese ir y venir que conocemos los cubanos, entre lo íntimo y colectivo, entre la voz que comienza sola y enseguida se vuelve coro.
La Habana es su cielo y este no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad.
Para los huérfanos de un sistema fallido, no se avizoran las acciones tangibles, ni a corto ni a largo plazo.
Llamarles fascistas a los partidos antisocialistas que existen en las democracias occidentales no pasa de ser un denuesto falaz.
En la entraña del monstruo / hay un miasma de tubos y falsas plomerías / que conduce al sanctasanctórum de la mugre.
“Nos hallamos frente a unas páginas de valor excepcional para quienes deseen respirar el turbio aire de esa época politizada, en que el oxígeno desaparecía rápidamente hasta dejar a una sociedad en la total asfixia”.
En ‘A la piña’, el ajiaco, y las frutas de Amelia Peláez se apela a la experiencia del placer imaginario de una imagen eterna de la fruta; en ‘La muerte del poeta’, lo podrido descompone el goce inherente del objeto frutal trocándolo en una colectividad agotada.
Era la primavera de 1971. En La Habana, el Estado cubano le imponía a un poeta oficial la epifanía estalinista del ‘mea culpa’ que terminaría por catapultarlo al exilio. Un exilio sin retorno, de por vida.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
“Las elecciones presidenciales en Venezuela el 28 de julio de 2024 marcaron un antes y un después en la historia política del país”.
“… Maduro debería tener cuidado. Esta vez, el final podría ser diferente”.
Scienmag: “El primer cubanoamericano en ser incluido en la Academia de Ciencias en Cuba es un profesor de biología jubilado de Cal Poly y reconocido microbiólogo”.
El experto militar Oleg Zhdanov afirma que la muerte de Putin no cambiará Rusia, advirtiendo de una transición más dura y de la continuación de la agresión a Ucrania.
Mientras Cuba aspira a una economía sin dinero en efectivo, las empresas privadas se enfrentan a desafíos que revelan problemas sistémicos más profundos.
El Rincón Criollo, el entrañable restaurante cubano de Corona, Queens, cierra después de 47 años. La familia Acosta, afectada por la pandemia y el aumento de los alquileres, espera empezar de nuevo en Long Island.
Miami representaba para él la Cuba a la que nunca pudo volver desde que Fidel Castro lo expulsara luego de la publicación de su libro ‘Fin de siglo en La Habana’.