La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
“En la filmografía de Fernando Pérez palpitan las angustias existenciales de nuestro tiempo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Una isla entera a oscuras. Personas que esperan. Familias que improvisan. Niños que duermen sin ventilador.
“La crisis que atraviesa Cuba no solo vació los refrigeradores: también vació los abrazos, enfrió las camas y convirtió el amor en un lujo”.
Desde el mandato del general presidente Raúl Castro al ʻdegeneradoʼ presidente Miguel Díaz-Canel, fueron desmontando programas de asistencia social hasta puertorriqueñizar Cuba.
¿Por qué un pensador que hizo de la libertad y el humanismo el centro de su reflexión no pudo notar esta voluntad totalizante del líder o solo la expresaba entre líneas?
La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
El mismo gobierno, el mismo estatismo asumido en contra de la voluntad colectiva.
¿Qué mejor destino para Roberto Fernández Retamar, que ver convertido a su personaje de Calibán en representación de la turba que agrede a las mujeres de Cuba y a los estudiantes de Venezuela?
Nikki Haley pondrá fin a su carrera presidencial tras el triunfo de Trump en el Supermartes, pero, de momento, no le concede su respaldo.
Carmen Duarte (La Habana, 1959). Dramaturga, narradora, investigadora y académica. En Cuba, su teatro contestatario destacó por su enfrentamiento al régimen. Ha publicado cuatro novelas. Vive exiliada en Miami.
El hambre sigue siendo un arma de guerra y dominación. Su lógica perversa está presente en sociedades subordinadas a gobiernos autoritarios.
Haití sumida en el caos: las bandas liberan a 5.000 presos, cierran aeropuertos y desafían al gobierno del primer ministro Ariel Henry; se impone el toque de queda.
El “milagro” de Guyana encandila al ineficaz régimen venezolano.
La odisea de Archipiélago es muy parecida, al menos hasta un punto medio del relato, a la de Podemos: el momento exacto donde se decide si la embestida es derrota o debacle.