Desde que salí de Cuba no he hecho otra cosa que atisbar templos imponentes.
Desde que salí de Cuba no he hecho otra cosa que atisbar templos imponentes.
“Sueño con una Cuba donde la aspiración de los cubanos no sea irse, donde prevalezca un proyecto de nación inclusivo y pluralista”.
Una de las historias más poderosas del béisbol cubano es la de Armando Capiró.
“Si es para que tumben esto de una vez y por todas, aguantamos un poco más”.
Ningún organismo puede vivir eternamente en alarma sin pagar un precio fisiológico y emocional.
Un sitio diminuto que existe a pesar del país, del olvido, de las carreteras imposibles.
“La buena noticia es que existe una pluralidad disidente enorme y tremendamente capaz, mayoritaria en la nación cubana”.
La torpeza del organismo deportivo de la Isla para conformar una selección sin mezclar la política.
Bayly cuenta los primeros capítulos de una telenovela cuya temporada final —quisiera pensar— estamos viendo ahora.
Yo sostengo, como se sabe, que hay un pensamiento fálico, pero también un pensamiento vaginal. Ese punto en que la capacidad de razonar serenamente y la razón misma de la mujer se ven trastocadas por la apariencia, o por la confluencia química con un varón.
En menos de cinco minutos cargábamos con una mano, como si se tratara de libros ligeros, una caja mediana de cartón con las cenizas de mi primo René.
Los cárteles mexicanos se infiltran en Montana, explotando el aislamiento de las comunidades indígenas, traficando con metanfetamina y fentanilo.
Super Bowl LVIII: Los 49ers buscan la redención contra los Chiefs, con el objetivo de detener una dinastía en ciernes. Un choque fijado para las 6:30 p.m., el domingo.
Las acciones encubiertas de Irán suponen una amenaza. La influencia que ha logrado en la región, “puede terminar en una bomba nuclear en América Latina”.
Yoss, seudónimo de José Miguel Sánchez Gómez, nació en Cuba, en 1969. Es un escritor y narrador de ciencia ficción. Ha escrito más de 50 títulos y acumula una larga lista de premios. Reside en La Habana.
Se agrava la crisis humanitaria y aumenta el desplazamiento de civiles, tras intensificarse los combates en Jan Yunis.
Mi gente, marchando desordenadamente por las calles de esa Habana arruinada, destrozada, no por el tiempo ni los ciclones, sino por la desidia de la otra gente, la que llenaba de consignas heroicas, y también terroríficas, a mi misma gente en harapos.