No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Gracias, Pepe: pondremos tu nombre a una calle en La Habana y en Miami, tus dos grandes amores.
Habana de enamorados y suicidas, llegar hasta el borde y no caer. Él dice, Ella dice. La ciudad escucha. Mañana, el mar.
No te sientas solo, Maduro. Todos permaneceremos aquí, encarcelados o carceleros, al alcance de la mano.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
¿Pudo haberse evitado la guerra de independencia de 1895 si España hubiera otorgado la autonomía después del Pacto del Zanjón?
Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Cada cubano lleva en su alma no sólo a una bayamesa gentil, sino también el fantasma aglutinador de una ocupación armada. Ese espectro nos identifica. Es el crisol secreto de nuestra cubanidad.
La política de puertas abiertas de Nicaragua transforma la migración centroamericana. Cientos de haitianos, cubanos y africanos son enviados directamente hacia Estados Unidos.
El acuerdo permite la investidura de Pedro Sánchez, y planes para una ley de amnistía que proteja al movimiento independentista catalán.
“Me crié en una dictadura y no quiero que lo mismo ocurra en los Estados Unidos”.
El político Alejo Vidal-Quadras en estado muy grave en el Hospital de la Princesa, tras ser disparado en la cabeza en plena calle.
Israel intensifica las operaciones terrestres en Gaza en medio de un gran apagón de Internet, lo que aumenta la preocupación por una incursión a gran escala y obstaculiza los esfuerzos humanitarios en la región.
Nadie decide enfermarse de coronavirus, pero la decisión de a quiénes, cómo y cuándo se les ha de administrar los recursos indispensables para la subsistencia es, indudablemente, un acto ético y político de la mayor relevancia. Este acto se realiza desde criterios de selectividad y, por lo tanto, de exclusión sobre vidas que previamente han sido signadas por la violencia.